Polémica por video grabado desde la Cárcel Modelo durante el Carnaval de Barranquilla
En medio de la euforia del Carnaval de Barranquilla, un video se viralizó rápidamente en redes sociales, generando una intensa controversia. Las imágenes captadas por un transeúnte muestran a dos hombres, desde una ventana de la Cárcel Modelo que da hacia la Vía 40, grabando con celulares el paso de comparsas y carrozas de la Gran Parada de Tradición. El clip desató una ola de indignación entre los usuarios, quienes asumieron que se trataba de internos utilizando teléfonos inteligentes dentro del penal, una práctica estrictamente prohibida por el régimen carcelario y asociada a graves problemas de seguridad.
La versión oficial del Inpec: auxiliares, no reclusos
Ante la presión pública, el director de la Cárcel Modelo de Barranquilla, David Fals, salió al paso para desmentir las versiones que circulaban. El funcionario aseguró de manera enfática que las personas que aparecen en el video "no eran internos, sino auxiliares del Inpec". Según explicó, en ese momento los auxiliares se encontraban descansando en su alojamiento, no en celdas o patios destinados a personas privadas de la libertad. Fals sostuvo que la información divulgada era incorrecta y que los auxiliares reaccionaron de forma espontánea ante la música y las manifestaciones folclóricas que se percibían desde el exterior. Para la dirección del penal, el episodio fue interpretado y difundido fuera de contexto, aunque esta explicación no logró disipar por completo las dudas ciudadanas.
El problema estructural: celulares tras las rejas
Más allá de la identidad de quienes grababan, este caso volvió a poner sobre la mesa un problema estructural y recurrente: la presencia de celulares dentro de las cárceles del Atlántico. En La Modelo, operativos realizados en los últimos años han resultado en la incautación de decenas de teléfonos móviles, cargadores y tarjetas SIM. Por ejemplo, en 2022, una diligencia ordenada por la Fiscalía permitió hallar 24 celulares, 15 cargadores y 12 SIM cards en el patio 2, donde permanecen cerca de 300 reclusos. También fueron decomisadas libretas con números telefónicos para análisis. Estos antecedentes evidencian que, pese a las requisas periódicas, el ingreso y circulación de dispositivos continúa siendo un desafío significativo para las autoridades penitenciarias.
Implicaciones de seguridad y controles fallidos
La introducción y uso de celulares en centros de reclusión no es un asunto menor, ya que estos equipos pueden ser utilizados para coordinar delitos, realizar extorsiones o mantener redes criminales activas desde el interior de los establecimientos. Por ello, la sola imagen de personas grabando desde una ventana del penal durante un evento masivo como la Gran Parada despierta serias inquietudes sobre la efectividad de los controles y la capacidad de reacción en tiempo real. En jornadas festivas, cuando miles de personas se concentran en la Vía 40, la exposición del centro carcelario al espacio público es mayor y exige medidas adicionales de seguridad.
Historial de controversias en el sistema penitenciario del Atlántico
El sistema penitenciario del Atlántico arrastra otras controversias recientes que han alimentado la percepción de problemas de control interno. En 2025, se divulgaron videos de celebraciones dentro de la cárcel El Bosque, donde se observaban bebidas alcohólicas, música a alto volumen y uso de celulares en uno de los pabellones. Estas imágenes derivaron en anuncios de investigaciones y operativos especiales. Episodios como estos han contribuido a la idea de un "autogobierno" en algunos sectores carcelarios, así como a denuncias sobre cobros ilícitos y fallas en la supervisión, asuntos que las autoridades han afirmado estar revisando para mejorar la gestión y seguridad en las prisiones.



