Soldado sobreviviente relata pánico en avión militar que se estrelló en Putumayo
Sobreviviente narra terror en accidente aéreo militar en Putumayo

"Gritaban que no los dejaran morir": El dramático relato de un soldado que sobrevivió al accidente aéreo en Putumayo

Desde su cama en el Hospital Militar Central de Bogotá, donde se recupera junto a otros 22 compañeros, el soldado Mauricio Peñaranda, de 22 años, reconstruye los aterradores momentos previos al desplome del avión militar Hércules C-130 que dejó 70 fallecidos en Puerto Leguízamo, Putumayo.

El despegue fallido y los primeros indicios de problemas

"Desde que salió de la pista y estuvo en el aire, el avión traqueaba", reveló Peñaranda en exclusiva para Noticias RCN. El joven militar, ubicado en la parte trasera de la aeronave, pudo observar cómo "el avión iba completamente lleno, trató de elevarse, pero qué va, no logró ganar altura".

Las autoridades locales confirmaron la versión del sobreviviente. Carlos Arbey Claros, secretario de Gobierno de Puerto Leguízamo, explicó que la aeronave "no alcanzó un despegue total" antes de precipitarse a tierra aproximadamente a 700 metros del aeropuerto local.

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El caos y la desesperación dentro de la aeronave

Con la voz aún quebrada por el trauma y las lesiones físicas, Peñaranda describió el pánico colectivo que se apoderó de los 128 ocupantes momentos antes del impacto:

"Ellos no nos dijeron nada... Cuando caímos había unos que lloraban, unos que gritaban: '¡No me dejen morir!'. Pero, la verdad, es que no podíamos hacer nada. Los que se salvaron hicieron lo que pudieron".

El soldado enfatizó la sensación de impotencia que reinaba en el interior del Hércules C-130 mientras se aproximaba al suelo, con pasajeros conscientes de la inminente tragedia pero sin posibilidad de evitarla.

La operación de rescate y un agradecimiento especial

De las personas que lograron ser rescatadas con vida por organismos de socorro y habitantes de la zona, todas fueron trasladadas inicialmente al Hospital Magallanes y al Dispensario Naval de Puerto Asís, antes de que los casos más graves, como el de Peñaranda, fueran enviados a Bogotá.

Desde su habitación hospitalaria, el soldado envió un emotivo mensaje a los civiles que participaron en las labores de rescate: "Le digo a la población civil que muchas gracias, muchas gracias por meter la mano ahí. Se merecen mucho. Esos civiles se merecen mucho".

Mirando hacia adelante tras la tragedia

A pesar del dolor físico y emocional, Peñaranda manifestó optimismo sobre su futuro: "Le doy gracias a Dios que hoy en día estoy acá. Sé que Dios tiene grandes propósitos para mí... extraño mucho a mi familia".

Mientras las autoridades continúan investigando las causas exactas del siniestro aéreo, considerado uno de los más graves en la historia reciente de las Fuerzas Militares colombianas, los sobrevivientes enfrentan el largo proceso de recuperación física y psicológica.

El Ministerio de Defensa ha confirmado que los 23 heridos trasladados al Hospital Militar Central reciben atención médica especializada, aunque no todos han podido ofrecer declaraciones debido a la gravedad de sus condiciones.

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