Fallece fletero que sobrevivió a persecución y choque fatal en la avenida 68 de Bogotá
El fletero que había logrado sobrevivir inicialmente al grave accidente ocurrido el 15 de enero en la avenida carrera 68 con calle 72, en el noroccidente de Bogotá, falleció tras sufrir varios paros cardiorrespiratorios. Así lo confirmaron fuentes cercanas al caso a EL TIEMPO, quienes recordaron que el sujeto permanecía internado con múltiples traumas derivados del siniestro que se produjo en medio de una persecución.
Cuatro víctimas mortales en una tragedia que conmocionó a la ciudad
Con su muerte, el caso que conmocionó a la ciudad suma cuatro fallecidos: dos adultos mayores ajenos a los hechos, el cómplice del ahora fallecido —quien murió tras el siniestro en la escena— y el fletero que había sido capturado con vida por la Policía Metropolitana de Bogotá. Las investigaciones avanzaban en paralelo a la verificación de responsabilidades y antecedentes judiciales del capturado, cuya huida tras un hurto fue detonante de la tragedia.
Reconstrucción del accidente y persecución inicial
Según la reconstrucción del caso, minutos antes del accidente se reportó un robo cometido por dos hombres que se movilizaban en motocicleta. La víctima decidió seguirlos, lo que derivó en un choque múltiple que involucró una motocicleta, tres vehículos particulares y una volqueta. El hecho se inició en el sector de Las Ferias, en la localidad de Engativá. Cámaras de seguridad registraron cómo los presuntos delincuentes huyeron a alta velocidad por la carrera 68C, seguidos por la camioneta de la víctima. La persecución terminó cuando los vehículos retomaron la avenida carrera 68, donde ocurrió el impacto.
Como saldo inmediato, murieron dos ocupantes de un vehículo gris, identificados como Santiago Rodríguez Montero, de 67 años, y su esposa Clara Lucía León Bernal, de 68. El conductor falleció en el lugar y su acompañante fue trasladada a un centro asistencial, donde murió. Uno de los presuntos ladrones, como ya se había mencionado, falleció tras recibir atención médica inicial, mientras que el segundo fue capturado herido y llevado a la clínica San José Infantil.
Identidad falsa y extensos antecedentes judiciales
Inicialmente, se informó que el capturado respondía al nombre de Roberto Camargo Galvis. Sin embargo, se corroboró que se trataba de una identidad falsa. Tras un examen de dactiloscopia, se estableció que su nombre real era José Ignacio Camargo Galvis. Archivos conocidos indican que Camargo Galvis registraba múltiples procesos judiciales por fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, hurto calificado y agravado y homicidio tentado.
- Uno de los antecedentes más relevantes data de 2007, cuando el Juzgado 42 de garantías de Bogotá ordenó su captura por homicidio agravado tentado y hurto calificado y agravado.
- En 2008 fue condenado como coautor del homicidio a 112 meses de prisión domiciliaria, sentencia confirmada por el Tribunal Superior de Bogotá.
- En octubre de 2015 fue nuevamente capturado por hurto calificado y agravado tentado en concurso con fabricación, tráfico y porte de armas de fuego. Por estos hechos fue condenado en 2016 a 8 años y 9 meses de prisión.
- Ese mismo año registra otro proceso por hurto calificado y agravado.
Hallazgos en el lugar del accidente y continuidad de las investigaciones
El expediente relacionado con el accidente ingresó el 16 de enero de 2026 al centro de servicios judiciales de Paloquemao. Ese día un juzgado impartió legalidad a la captura en flagrancia por fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego y hurto calificado y agravado. En el lugar de los hechos las autoridades hallaron un revólver calibre 38 marca Escorpión con seis cartuchos sin percutir. También fueron recuperados elementos robados a la víctima: un reloj avaluado en cinco millones de pesos, una cadena de oro de diez millones, dos anillos con diamantes y esmeraldas por quince millones y un teléfono celular.
La muerte del fletero cierra el capítulo clínico de uno de los protagonistas del hecho, pero las investigaciones penales continúan para establecer responsabilidades por el hurto, la persecución y el choque que terminó en una tragedia que dejó víctimas mortales ajenas al delito.



