La trágica muerte de un niño con hemofilia que expone las fallas del sistema de salud
La muerte de Kevin Arley Acosta Pico, un niño de siete años diagnosticado con hemofilia A severa, ha generado una profunda conmoción en Colombia y ha puesto en evidencia graves fallas en el sistema de salud. El caso, que involucra denuncias de negligencia médica y dificultades administrativas, ha tomado mayor relevancia tras las polémicas declaraciones del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo.
Una lucha contra el tiempo y la burocracia
Según el testimonio de Katherine Pico, madre del menor, Kevin requería de manera constante un medicamento esencial para controlar su enfermedad. Sin embargo, durante varias semanas no recibió este tratamiento de forma oportuna por parte de la EPS a la que estaba afiliado. La situación crítica se desencadenó cuando el niño sufrió una caída mientras montaba bicicleta, accidente que obligó su traslado inmediato a un centro asistencial.
La denuncia indica que, pese a la urgencia médica, el menor permaneció más de 24 horas sin recibir el tratamiento necesario, debido a trámites administrativos relacionados con autorizaciones. La madre relató cómo su hijo fue remitido a diferentes instituciones de salud mientras su estado empeoraba progresivamente, en lo que calificó como un desgarrador "paseo de la muerte".
El traslado tardío y el fatal desenlace
Con el paso de los días, finalmente se logró el traslado del niño a un centro médico especializado en Bogotá, pero para entonces su condición ya era crítica. Aunque existían esperanzas de recuperación, Kevin falleció días después de su ingreso, dejando a su familia sumida en el dolor y la indignación.
La tragedia no terminó con la muerte del menor. La familia enfrentó nuevas dificultades durante el proceso para recuperar el cuerpo y trasladarlo a Santander. Según denunció la madre, el procedimiento se prolongó excesivamente debido a inconvenientes administrativos en el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, obligándola a insistir mediante llamadas y videos para que le entregaran el cadáver de su hijo y poder realizar las exequias.
Las polémicas declaraciones del ministro Jaramillo
Guillermo Alfonso Jaramillo se pronunció sobre el caso durante una sesión del consejo de ministros este lunes 16 de febrero, generando inmediata controversia. El ministro vinculó la atención de la crisis de medicamentos con las restricciones que debía tener el menor por su condición.
"El caso de Kevin es desafortunado, la información que tenemos es que el niño tuvo este accidente en bicicleta. Y es entendible que los niños que sufren hemofilia tienen que estar restringidos en muchas de las actividades que pueden generarle un trauma violento", indicó Jaramillo durante su intervención.
Estas declaraciones han sido interpretadas por muchos como un intento de responsabilizar indirectamente a la familia o al propio niño por el desenlace fatal, en lugar de abordar las evidentes fallas del sistema de salud que impidieron el acceso oportuno a medicamentos esenciales.
Un sistema de salud bajo cuestionamiento
Este caso pone en evidencia varios problemas estructurales del sistema de salud colombiano:
- Fallas en la distribución oportuna de medicamentos esenciales para enfermedades crónicas
- Burocracia excesiva que retrasa tratamientos urgentes
- Dificultades en la coordinación entre diferentes instituciones de salud
- Procedimientos administrativos engorrosos incluso en situaciones de duelo familiar
La muerte de Kevin Arley Acosta Pico no solo representa una tragedia familiar, sino que se ha convertido en un símbolo de las deficiencias que persisten en el sistema de salud colombiano, exigiendo respuestas concretas y cambios estructurales para evitar que casos similares se repitan en el futuro.