Muerte de niño con hemofilia desata debate político sobre fallas sistémicas en salud
Niño con hemofilia muere por desabastecimiento de medicamentos

Muerte de niño con hemofilia expone crisis estructural del sistema de salud colombiano

La trágica muerte de Kevin Acosta, un niño de 7 años diagnosticado con hemofilia que llevaba meses esperando sus medicamentos esenciales, ha puesto en evidencia las profundas fallas del sistema de salud en Colombia. Este caso ha trascendido el ámbito sanitario para convertirse en un debate político de alto nivel, donde candidatas al Senado cuestionan directamente la responsabilidad del Gobierno Nacional en lo que califican como una muerte evitable.

Denuncias políticas sobre negacionismo gubernamental

Gloria Díaz, candidata al Senado por el Nuevo Liberalismo, fue contundente en sus declaraciones: "Esto hace parte del negacionismo sistemático de este gobierno". La aspirante criticó duramente que tanto el presidente como el ministro de Salud "no son capaces de reconocer que el sistema está fallando, que el sistema le falló a Kevin", mientras la madre del menor enfrenta procesos judiciales en lugar de recibir apoyo psicológico en su duelo.

Díaz reveló datos alarmantes sobre el estado del sistema sanitario: "El sistema de salud, supuestamente intervenido para mejorar, cerró el año con más de 2000 quejas alrededor de la prestación del servicio". Estas cifras, según la candidata, demuestran que el caso de Kevin no es aislado sino parte de un patrón generalizado de deficiencias.

Posible homicidio culposo y violación de derechos

Betzy Martínez, cabeza de lista en temas de niñez por el partido de Juan Daniel Oviedo, fue aún más lejos en sus acusaciones. La candidata calificó lo ocurrido como un posible homicidio culposo, argumentando que "matar es matar y se mata de muchas maneras". Esta grave imputación jurídica añade una dimensión penal al debate sobre la responsabilidad institucional.

Ambas políticas cuestionaron severamente la divulgación de la historia clínica del menor fallecido, señalando que constituye una violación flagrante al derecho a la privacidad, particularmente grave cuando se trata de información médica de un niño que ya no puede defenderse. Este aspecto ha generado preocupación adicional sobre el manejo ético de casos sensibles por parte de las instituciones.

Desabastecimiento sistemático que afecta a familias completas

Gloria Díaz proporcionó testimonios escalofriantes sobre la extensión del problema: "Cuatro personas más de la familia de Kevin están diciendo 'no nos llegaron los medicamentos'. Desde diciembre no recibimos el tratamiento". Esta revelación evidencia que el desabastecimiento no es un incidente puntual sino un problema sistémico que afecta a grupos familiares completos, poniendo en riesgo la vida de múltiples pacientes con condiciones crónicas.

La candidata enfatizó la urgencia de una nueva ley estatutaria que garantice el derecho fundamental a la salud, argumentando que sin cambios estructurales, "los casos se convierten en cifras que terminan siendo tragedias humanas". Esta propuesta legislativa busca prevenir futuras muertes evitables mediante un marco jurídico más robusto.

Llamado a control político y cuestionamiento a respuestas oficiales

Betzy Martínez hizo un llamado contundente para ejercer control político desde el Congreso: "¿Dónde está el control político con los temas de los niños? ¿Dónde está el control político?". La candidata advirtió sobre la peligrosa tendencia a "revictimizar" a las familias culpándolas por situaciones donde la responsabilidad primaria recae claramente en las instituciones del Estado.

Las políticas cuestionaron específicamente las justificaciones oficiales del gobierno, particularmente aquellas relacionadas con portabilidad de servicios, señalando que el problema central es mucho más básico: la falta de entrega de medicamentos esenciales para salvar vidas. Gloria Díaz describió una realidad cotidiana que contradice los discursos oficiales: "Todos los días ciudadanos de a pie están haciendo filas desde la una de la mañana" para acceder a servicios médicos que deberían estar garantizados.

Este caso ha trascendido su dimensión individual para convertirse en un símbolo de las fallas estructurales del sistema de salud colombiano. Las candidatas coinciden en que sin cambios profundos y una aceptación de responsabilidad por parte del gobierno, tragedias como la de Kevin Acosta seguirán repitiéndose, afectando a miles de pacientes que dependen de medicamentos esenciales para sobrevivir.