Crisis en cadena: retrasos en recursos, deudas acumuladas y riesgo de colapso en la atención de salud del Valle
Las autoridades de salud del Valle del Cauca han calificado como un riesgo inminente para la atención de los ciudadanos la actual reorganización del sistema de salud y los retrasos críticos en el flujo de recursos financieros. Según la administración departamental, esta situación compromete directamente la sostenibilidad de clínicas y hospitales en toda la región.
Reasignación masiva de usuarios y problemas estructurales
María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle del Cauca, señaló que el incremento de tres millones de afiliados en la Nueva EPS a nivel nacional —que representaría un costo de dos billones de pesos mensuales— somete a los usuarios a entidades con deudas previas y déficits documentados en la prestación de servicios.
"Se acaba de terminar la libre elección. No conocemos las cifras exactas para esta reorganización, pero sí sabemos que se va a someter a más colombianos a los problemas de servicio que ya tiene la Nueva EPS", afirmó la funcionaria con preocupación evidente.
Crisis por giros incompletos y extemporáneos
A la incertidumbre por el cambio de EPS se suma una situación financiera crítica. Aunque la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) realizó un giro el pasado 25 de febrero, la Gobernación insistió en que estos recursos debieron ejecutarse antes del 8 de febrero.
Esta demora de casi 60 días en la recepción de fondos impide que las instituciones de salud agilicen sus propios pagos a proveedores y personal médico. Lesmes precisó que lo girado corresponde únicamente al "giro directo" y no a la totalidad de los recursos del aseguramiento.
Además, enfatizó que este pago solo cubrió un mes de forma incompleta, dejando pendiente el reconocimiento total de facturas y el pago a numerosas Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) que dependen de estos recursos para su funcionamiento diario.
Movilidad de usuarios y deudas pendientes
En el Valle del Cauca, la movilidad de afiliados ya muestra cambios significativos con el traslado de usuarios de la EPS SOS hacia la Nueva EPS, y la salida de las entidades Asmet Salud y Famisanar del territorio departamental.
La principal preocupación de las autoridades locales es el destino de las deudas que estas entidades dejan en la región. La Secretaría de Salud departamental cuestionó si las EPS que abandonan el Valle cuentan con el capital suficiente para dejar sus cuentas en cero, especialmente considerando que la red de salud ya enfrenta una cartera acumulada de 6 billones de pesos.
Impacto directo en la atención al ciudadano
Las autoridades advierten que esta presión financiera, sumada a la reasignación masiva a entidades con dificultades documentadas, profundizará los problemas estructurales del sistema de salud vallecaucano. Entre las consecuencias más graves que se prevén se encuentran:
- Inestabilidad hospitalaria: Riesgo elevado en la sostenibilidad de la red pública y privada de atención médica.
- Barreras de acceso: Posibles demoras significativas en la entrega de medicamentos y asignación de citas especializadas para pacientes.
- Afectación operativa: Dificultades crecientes para realizar procedimientos quirúrgicos debido a la falta de flujo de caja para adquirir insumos médicos esenciales.
- Deterioro en la calidad: Reducción en los estándares de atención por falta de recursos para mantenimiento y actualización de equipos médicos.
La Gobernación del Valle reiteró el llamado urgente al Gobierno Nacional para que el giro de recursos se realice de forma ágil, puntual y completa, garantizando así el derecho fundamental a la salud de todos los vallecaucanos. Funcionarios de la Defensoría del Pueblo ya se han tomado 170 IPS para analizar la prestación de servicios en las urgencias, evidenciando la gravedad de la situación.
