El descubrimiento accidental que revolucionó la odontología
En 1952, el médico ortopedista Per-Ingvar Brånemark investigaba la microcirculación para injertos óseos en la Universidad de Gotemburgo. Utilizó un aditamento óptico de titanio para observar el flujo sanguíneo en animales de laboratorio. Al final del estudio, no solo confirmó factores de la circulación en el tejido óseo, sino que, sorprendentemente, el titanio se había fusionado inseparablemente con el hueso, mostrando una vitalidad organizada alrededor del metal. Este fenómeno, denominado oseointegración, se convirtió en la base científica de los implantes dentales modernos.
Desarrollo y expansión de la técnica
Con el patrocinio de Nobelpharma A.B., Brånemark desarrolló un prototipo de implante. La empresa sueca luego derivó en Nobel Biocare, encargada de fabricar los implantes y componentes protésicos. El primer paciente tratado fue Gösta Larsson, quien recibió cuatro implantes en el maxilar inferior en 1965. A partir de ese año, se inició un estudio clínico riguroso, con seguimiento longitudinal por 24 años de 700 pacientes que recibieron 4.636 implantes, marcando un hito en la odontología.
La situación en Colombia y el mercado global
Los implantes dentales son una alternativa terapéutica crucial para la pérdida de dientes. Según el Estudio Nacional de Salud Bucal (ENSAB IV) de 2014, en Colombia, el 70,47% de la población presenta pérdida parcial de dientes y el 5,12% pérdida total. A nivel mundial, se estima que 34 millones de personas reciben implantes dentales anualmente. Business Research Insights proyecta que el mercado global alcanzará 4,64 mil millones de dólares en 2026 y 6,86 mil millones en 2035, con un crecimiento anual del 4,4%.
Riesgos y desafíos actuales
Este mercado emergente presenta riesgos significativos. Al ser un procedimiento médico-quirúrgico de alta complejidad, la competencia entre fabricantes puede llevar a promocionar productos sin la formación adecuada para los profesionales, comprometiendo la atención ética y responsable. Brånemark inicialmente abogó por realizar el procedimiento en entornos hospitalarios, pero los altos costos llevaron a adaptaciones en clínicas universitarias desde 1990 para mantener protocolos de asepsia.
La amenaza de la perimplantitis
En décadas recientes, se ha observado una pérdida de implantes dentales en la población general, clasificada en mucositis y perimplantitis. El doctor José Nart, presidente de la Sociedad Española de Periodoncia, informó en noviembre de 2024 que cerca del 24% de los implantes en España están en riesgo de perderse debido a la periimplantitis, una infección bacteriana que causa inflamación y pérdida ósea. En España, se colocan cerca de dos millones de implantes anuales, con estimaciones de que más de 3 millones de personas podrían perder implantes por esta enfermedad.
Revisión científica y nuevos conceptos
Para explicar estos eventos, se ha recuperado el concepto de "cuerpo extraño" para implantes dentales y ortopédicos. El doctor Donath K., en publicaciones de 1992, definió que los cuerpos extraños pueden causar inflamación crónica, sugiriendo que la oseointegración no es un simple proceso de reparación ósea, sino una reacción de defensa. En 2000, los doctores Arron JR y Takayangi introdujeron el término osteoinmunología, describiendo interacciones complejas entre células óseas y del sistema inmune. El doctor Tomas Albrektsson, colaborador de Brånemark, ha recogido estos conceptos en publicaciones recientes, enfatizando la necesidad de entender estos procesos para prevenir enfermedades.
Llamado a la acción
La descripción epidemiológica de la perimplantitis requiere un compromiso decidido de universidades, hospitales y sociedades científicas. Es crucial informar a profesionales y estudiantes sobre estos conceptos para prevenir riesgos multifactoriales, asegurando que los avances tecnológicos no comprometan la salud de los pacientes.
