La tragedia de Kevin Acosta reabre el debate sobre el sistema de salud colombiano
La muerte de Kevin Acosta, un niño de siete años que padecía hemofilia, ha generado una profunda conmoción en Colombia y ha desatado un intenso debate sobre las fallas estructurales del sistema de salud. Las diferentes versiones sobre las causas de su fallecimiento han expuesto graves problemas en la atención médica y el acceso a tratamientos especializados.
Versiones contradictorias y declaraciones polémicas
El presidente Gustavo Petro presentó un informe que atribuía la muerte del menor a un traumatismo craneoencefálico tras una caída de bicicleta, sugiriendo además que la madre habría rechazado una intervención quirúrgica. Esta versión fue complementada con declaraciones del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, quien señaló que "los niños que sufren de hemofilia tienen que estar restringidos en muchas actividades que puedan generarle un trauma violento".
Sin embargo, Yudy Katherine Pico, madre del niño, ha rechazado categóricamente estas afirmaciones. En declaraciones a medios de comunicación, aseguró que la muerte de su hijo se debió a la falta de medicamentos para el tratamiento de la hemofilia durante dos meses consecutivos. "Se están lavando las manos culpándome a mí", afirmó la ciudadana, quien denunció la interrupción del suministro mensual de medicación esencial.
La comunidad científica y médica se pronuncia
Diferentes voces expertas han alzado su voz frente al caso, criticando la simplificación del problema y exigiendo responsabilidades claras. Diego Gil, director de la Federación Colombiana de Enfermedades Raras (Fecoer), afirmó que "reducir lo ocurrido con Kevin a un accidente o insinuar que la responsabilidad es de su familia es desconocer cómo funciona la hemofilia A severa".
Gil fue contundente al señalar: "Aquí el debate no es la bicicleta. Es si el Estado cumplió con garantizar la atención integral y oportuna como lo exige la ley. Se requieren acciones contundentes e inmediatas".
Por su parte, Sergio Robledo, presidente de la Liga Colombiana de Hemofílicos, explicó que "la prevención es tener el medicamento, es decir, la profilaxis, para que pueda llevar una vida lo más normal posible". Reveló además que "desde hace más de 20 años no habíamos tenido ninguna muerte, en especial por falta de medicamentos que, en este momento, pacientes de la Nueva EPS que tienen inhibidores y que necesitan ese medicamento, no lo reciben desde diciembre".
Una crisis que afecta a miles de pacientes
La Asociación Colombiana de Sociedades Científicas ha enviado una carta a múltiples instancias del Estado, incluyendo la Presidencia de la República, el Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud, alertando sobre la grave situación que enfrentan los pacientes con trastornos de coagulación en el país.
En el documento se señala que "en el país existen más de 6.000 personas diagnosticadas con coagulopatías, entre ellas más de 3.200 pacientes con hemofilia y un número significativo de niños con trastornos raros de la coagulación". La asociación advierte que estas enfermedades pueden generar hemorragias graves, discapacidad permanente e incluso la muerte cuando no se garantiza un tratamiento adecuado y oportuno.
La carta enfatiza que "la profilaxis y la atención oportuna con estos medicamentos permiten que los niños, niñas y adolescentes desarrollen su proyecto de vida en condiciones equiparables a las de cualquier otro menor". Además, denuncia que "negar el acceso, interrumpir el suministro o estructurar, promover o tolerar prácticas que generen demoras injustificadas en su entrega constituye una vulneración directa de los derechos fundamentales".
Un llamado a la acción inmediata
El caso de Kevin Acosta ha puesto en evidencia las profundas deficiencias del sistema de salud colombiano en el manejo de enfermedades complejas y poco frecuentes. La comunidad médica y científica insiste en que la solución no está en restringir las actividades de los pacientes, sino en garantizar el acceso continuo y oportuno a los tratamientos que necesitan.
Mientras las autoridades ofrecen versiones contradictorias y la familia del menor exige justicia, miles de pacientes con hemofilia y otras enfermedades raras continúan enfrentando barreras en el acceso a medicamentos que pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte. El lema "La prevención es el medicamento" resuena con fuerza en medio de esta tragedia que ha conmovido al país.