Crisis humanitaria por desnutrición infantil en comunidades indígenas de Nuquí
La situación de desnutrición infantil en las comunidades indígenas de Nuquí, ubicado en el departamento del Chocó, ha escalado a niveles críticos según una denuncia formal presentada por el personero municipal de esta localidad costera colombiana. Se han confirmado nueve casos de niños con desnutrición grave, lo que evidencia una emergencia humanitaria que podría ser aún más extensa, mientras las autoridades sanitarias reconocen retrasos superiores a tres meses en la prestación de servicios médicos esenciales.
Hospital responsable incumple con operación de prevención en salud
John Pandales, personero municipal de Nuquí, explicó que ya se ha solicitado formalmente a la E. S. E. San Roque, operador encargado del programa de prevención en salud, que ingrese al territorio de manera inmediata para atender a los niños afectados. Además, denunció que el hospital estaría exigiendo al personal de salud presentar cuentas de cobro, a pesar de que la intervención en el territorio ha sido prácticamente nula desde el inicio del año.
Esta grave acusación sugiere que se estarían tramitando pagos por servicios médicos que no se han prestado, mientras los niños indígenas continúan sin recibir la atención médica urgente que requieren para superar la desnutrición.
Retrasos administrativos impiden atención desde enero
Por su parte, Germán Ruiz, subgerente del Hospital San Roque, reconoció los retrasos y argumentó que se deben a trámites administrativos que, supuestamente, les habrían impedido ingresar al territorio con su equipo médico desde enero, fecha prevista para el inicio de la operación del programa. Según su versión, a principios de año se lograron completar algunos equipos, pero aún faltaban profesionales clave para poder ejecutar las actividades planificadas.
La entidad hospitalaria indicó que con la mayoría de los equipos se firmaron contratos para que iniciaran labores a partir del 2 de febrero. Sin embargo, algunos tuvieron novedades como retiros voluntarios, cambios de perfil profesional y otras complicaciones que han dificultado la implementación efectiva del programa.
Responsabilidad recae en el operador de salud
Finalmente, el personero municipal descartó categóricamente que las comunidades indígenas hayan impedido el ingreso de los equipos médicos, reiterando que la responsabilidad de esta crisis recae enteramente en los retrasos e irregularidades contractuales del operador de salud. La falta de atención médica oportuna desde enero ha agravado la situación de desnutrición en los niños, poniendo en riesgo su salud y desarrollo.
Esta situación subraya la urgente necesidad de que las autoridades sanitarias tomen medidas inmediatas para garantizar la atención médica a las comunidades vulnerables de Nuquí y prevengan que más niños caigan en estados de desnutrición grave por falta de acceso a servicios de salud básicos.



