Propietaria en Bosa denuncia graves daños y deudas por parte de inquilinos
Un nuevo conflicto entre arrendadores e inquilinos ha salido a la luz en la localidad de Bosa, ubicada en el sur de Bogotá. La propietaria de un apartamento ha presentado una denuncia formal, alegando que una pareja, a la que arrendó la vivienda junto con su bebé, no solo incumplió con el pago del arriendo durante varios meses, sino que además desmanteló y vandalizó el inmueble antes de abandonarlo. Este caso refleja las tensiones crecientes en el mercado de arrendamiento en la capital colombiana.
Inicio del conflicto y acumulación de deudas
Según el testimonio de la propietaria, todo comenzó en junio del año pasado, cuando decidió arrendar uno de sus apartamentos. Inicialmente, la pareja cumplió con los pagos durante los primeros meses, pero la situación cambió drásticamente a finales de 2025. "Pagaron un mes, pagaron el segundo, el tercer mes. Después no quisieron pagar más", relató la mujer a Noticias Caracol. A partir de noviembre de 2025, los inquilinos dejaron de cancelar el canon de arrendamiento, acumulando una deuda que incluye los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero, además de otros valores asociados al uso de la propiedad.
Daños materiales y amenazas graves
La propietaria también aseguró que, además del incumplimiento en los pagos, la pareja generó otros problemas dentro de la vivienda. Afirmó que dejaban las luces encendidas durante largas jornadas y mantenían abiertas las llaves del agua, lo que incrementó significativamente el gasto en servicios públicos. "Se dedicaron a gastar servicios, dejaban 24 horas las luces prendidas, las llaves, todas las llaves abiertas", explicó. La situación se deterioró hasta que, en diciembre, la propietaria pidió formalmente la entrega del apartamento, momento en el que, según su versión, comenzaron las amenazas. "Me dijeron que si yo volvía a esta casa, que me dejaban la cabeza 10 metros lejos del cuerpo", declaró, añadiendo que el caso ya fue puesto en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación.
Estado del inmueble y pérdidas económicas
Cuando la pareja supo que el proceso de desalojo avanzaba, empezó a llevarse elementos del apartamento y a causar daños en distintas zonas de la vivienda. Las imágenes difundidas muestran el inmueble con vidrios rotos, puertas dañadas o desaparecidas, afectaciones en los baños y sin varios elementos que hacían parte de la vivienda, como la cocina integral. "Como pueden ver, rompieron todos los vidrios, se robaron la puerta, la cocina integral también se la robaron", dijo la mujer mientras mostraba el estado en el que quedó el apartamento. Según la propietaria, el canon mensual era de COP 500.000, pero las pérdidas totales superan los cinco millones de pesos, incluyendo la deuda por arriendo y los costos de reparación, estimados en más de cuatro millones.
Implicaciones legales y reflexiones
El caso ha quedado en conocimiento de la Fiscalía, que deberá establecer las posibles responsabilidades por las deudas denunciadas y los daños causados al inmueble. Situaciones como esta subrayan las tensiones que suelen surgir entre arrendadores e inquilinos cuando se presentan incumplimientos en los contratos de arriendo, procesos que con frecuencia derivan en trámites legales prolongados para recuperar los inmuebles o reclamar los perjuicios. Este incidente en Bosa sirve como un recordatorio de los desafíos que enfrentan los propietarios en Bogotá y la importancia de contar con mecanismos legales eficaces para proteger sus derechos.
