Defensoría de Bogotá identifica a 65 candidatos por contaminación visual post-electoral
65 candidatos señalados por ensuciar Bogotá con publicidad política

Defensoría de Bogotá identifica a 65 candidatos por contaminación visual post-electoral

Tras el cierre de las urnas este 8 de marzo, Bogotá no solo amanece con un nuevo panorama político en el Congreso, sino con el reto monumental de recuperar su estética urbana tras la invasión masiva de publicidad política ilegal. La Defensoría Distrital del Espacio Público (DADEP), bajo la dirección de Lucía Bastidas, ha intensificado de manera significativa las jornadas de limpieza para retirar la marea de propaganda que cubrió ilegalmente el mobiliario de la capital colombiana.

Una campaña que busca cambiar paradigmas

Bajo la consigna #QueLaCampañaSeaCuidarABogotá, la entidad busca sentar un precedente histórico sobre la responsabilidad ambiental de quienes aspiran a legislar el país. "La invitación es clara y contundente: usar las redes sociales y respetar el mobiliario público", enfatizó Bastidas durante una rueda de prensa, quien además lanzó un reto directo a los políticos: que la próxima semana se unan personalmente a las cuadrillas de limpieza como acto de reparación simbólica.

Impacto cuantitativo de la contaminación visual

Desde enero hasta este fin de semana de comicios, los operativos especializados han logrado retirar más de 3.000 elementos de propaganda, incluyendo afiches, pendones, stickers y pancartas de diversos tamaños y materiales. Los puntos más críticos de afectación reportados por el Distrito Capital son:

  • Infraestructura vial: Puentes peatonales, paraderos de transporte público y luminarias urbanas.
  • Mobiliario técnico: Cajas de luz, postes de energía eléctrica y estructuras de telecomunicaciones.
  • Patrimonio cultural: Muros históricos, fachadas patrimoniales y monumentos nacionales que sufrieron daños estéticos irreparables por adhesivos de alta resistencia.

El "muro de la infamia": Candidatos y partidos bajo la lupa

El balance oficial de la Defensoría es contundente y revelador: 65 candidatos de más de 20 partidos políticos son los principales responsables identificados de la contaminación visual que afectó a la ciudad durante la temporada electoral. El informe detallado ya está en manos de la Secretaría de Ambiente de Bogotá, entidad que actúa como autoridad competente para emitir las multas correspondientes según la normativa ambiental vigente.

Entre los nombres destacados en el reporte de infractores se encuentran figuras de alto perfil y diversos sectores ideológicos, tales como:

  1. Roy Barreras
  2. Iván Cepeda
  3. Nicolás de Francisco
  4. Carlos Caicedo
  5. Chucho Lorduy
  6. Andrés Camilo, Nubia Cotrina y Gregorio Marulanda, entre otros.

Primeras sanciones administrativas en camino

La Secretaría de Ambiente ya emitió las primeras notificaciones formales de sanción, marcando un precedente en la aplicación de la normativa ambiental en contextos electorales. Estas multas no solo consideran el costo operativo de la remoción de la publicidad ilegal, sino también el daño ambiental y visual causado al entorno urbano, calculado mediante metodologías técnicas especializadas.

La estrategia integral del Distrito busca que, para las próximas elecciones presidenciales del 31 de mayo, los movimientos políticos opten prioritariamente por canales digitales y eviten definitivamente la saturación física de las calles con material promocional.

Nota ciudadana importante: La limpieza de un solo poste afectado por pegantes de alta resistencia puede costarle a la ciudad hasta diez veces más que el mantenimiento preventivo habitual, según datos técnicos de la DADEP.

Un llamado a la responsabilidad colectiva

El mensaje de las autoridades distritales es claro y firme: ganar una elección no otorga el derecho de vulnerar el espacio público que pertenece a todos los ciudadanos por igual. Bogotá espera que, tras el fragor de las votaciones, el compromiso genuino con la ciudad se demuestre con acciones concretas de limpieza, reparación y respeto permanente por el bien público común.