Jurado de votación denuncia acoso y amenazas de funcionaria de la Registraduría en Bogotá
Una grave denuncia de acoso laboral y personal durante la jornada electoral ha generado conmoción en Bogotá, luego de que un ciudadano publicara un video en TikTok donde relata haber sido víctima de persecución y amenazas por parte de una funcionaria de la Registraduría Nacional.
El relato del acoso durante la votación
El denunciante, quien cumplía funciones como jurado de votación en el puesto 18 de la localidad de Barrios Unidos, explicó detalladamente los hechos ocurridos durante más de 14 horas de labor electoral. En su testimonio, identificó directamente a la delegada Laura Alejandra Rodríguez Castro como responsable del hostigamiento sistemático que sufrió.
"Hago este video como una denuncia pública hacia la registraduría, ya que ayer mientras se ejercía mi labor como jurado de votación sufrí acoso laboral y personal", afirmó el ciudadano en la grabación que rápidamente se viralizó en redes sociales.
Persecución constante y vigilancia excesiva
Según el relato, el comportamiento de la funcionaria comenzó desde tempranas horas y se intensificó a lo largo del día. El jurado describió una situación de vigilancia permanente que incluía:
- Seguimiento constante cuando se levantaba de la mesa de votación
- Persecución hacia los baños, donde la funcionaria esperaba su salida
- Atención obsesiva a cada movimiento, incluso cuando destapaba una botella de agua
- Gritos y actitudes despectivas frente a otros ciudadanos y su propia madre
"El acoso consistió en que me perseguía de una forma impresionante todo el tiempo. Yo me paraba al baño, ella se me iba detrás, esperaba que yo saliera", declaró el afectado.
La amenaza del certificado y el hostigamiento durante el almuerzo
La situación alcanzó su punto más crítico durante el horario de almuerzo, cuando los jurados organizaron sus propios turnos al no recibir horarios asignados oficialmente. Cuando el denunciante salió a comer aproximadamente entre las 2:00 y 2:30 de la tarde, la funcionaria inició una búsqueda desesperada por localizarlo.
Al regresar al puesto de votación, sus compañeros le informaron que la delegada había emitido una amenaza concreta: "Esta señora te está buscando como loca. Que si no llegabas en 10 minutos no te iba a dar el certificado como jurado de votación".
Pero la presión no se limitó a las amenazas. Según el testimonio, la funcionaria habría obligado a otros jurados a buscarlo activamente en redes sociales, contactándolo incluso a través de su emprendimiento personal en Instagram y solicitando su número telefónico de manera insistente.
Las consecuencias emocionales y la decisión de denunciar
El ciudadano reveló que hacer público este caso le generó incomodidad y pena, reconociendo la dificultad que representa para los hombres hablar sobre situaciones de acoso. "Yo cuando pequeño sufrí acoso en muchas ocasiones, pero aprendí a minimizarlo porque estamos acostumbrados a que como hombres no hablemos de estas cosas", confesó.
A pesar de haber iniciado el procedimiento formal ante la Registraduría Nacional, el afectado decidió compartir su experiencia públicamente para evitar que el caso quedara en el olvido. "Estoy seguro de que no soy la primera persona, pero sí quiero ser la última", expresó con determinación.
Testigos y posibles desarrollos
El denunciante cuenta con el respaldo de sus compañeros de mesa como testigos directos de los hechos ocurridos durante la extensa jornada electoral. Además, anunció que en otro momento podría proporcionar más detalles sobre lo vivido durante las más de 14 horas que duró el proceso de votación.
Este caso pone en evidencia posibles vulnerabilidades en los protocolos de comportamiento durante las jornadas electorales y plantea interrogantes sobre el tratamiento que reciben los ciudadanos que cumplen con su deber cívico como jurados de votación en Colombia.
