Reconfiguración del poder político en el Atlántico tras elecciones legislativas
Las recientes elecciones legislativas en el departamento del Atlántico han dejado una fotografía electoral que marca un cambio significativo en las fuerzas políticas tradicionales. Unos Torres y un Eduardo Pulgar fortalecidos; unos Char que no alcanzaron sus propias metas; un Pacto Histórico que sorprendió con dos curules, y dos barones históricos por fuera del Congreso forman parte de este nuevo escenario.
Los grandes ganadores: el clan Torres y el Pacto Histórico
Los Torres emergieron como los grandes triunfadores de la jornada electoral. El clan político originario de Puerto Colombia logró una representación impresionante: dos senadores -Pedro Flórez y Camilo Torres Villalba-, una curul propia en la Cámara de Representantes con Jaime Santamaría, y otra más en alianza con Jezmi Barraza. Su maquinaria política, aunque marginal el 8 de marzo para el Pacto Histórico porque estaba concentrada en sus propios candidatos, jugó un papel clave meses atrás durante la consulta interna para posicionar a Flórez y Santamaría.
El Pacto Histórico también resultó ganador, consiguiendo dos curules en la Cámara y siendo la lista más votada al Senado en el departamento. Sus 285.935 votos superaron por casi 50.000 a los liberales y por más de 52.000 a Cambio Radical, el partido de los Char. En la Cámara, la coalición de Gobierno consiguió sus dos curules gracias al voto de opinión, los sindicatos, la movilización estudiantil -especialmente el movimiento de la Universidad del Atlántico- y la estructura burocrática de las entidades nacionales.
Eduardo Pulgar: triunfo pese a condena por corrupción
Otro ganador destacado fue el exsenador Eduardo Pulgar, quien pese a estar condenado por corrupción y tener una inhabilidad de 12 años, no solo retuvo una curul en el Senado -que pasará de su cuñada Claudia Pérez a su hermano Yesid Pulgar el 20 de julio-, sino que además logró la mayor votación del Atlántico con 146.507 votos, 36.000 más que hace cuatro años. Pulgar también ganó una curul en la Cámara con César Barrera y disputa la segunda silla afro.
Los Char: una victoria amarga y metas incumplidas
Del otro lado del espectro político, la jornada dejó a los Char con una victoria que sabe amarga. La emblemática casa política de Barranquilla no logró sumar los más de 400.000 votos que se había propuesto, alcanzando solo 327.370 votos. Aunque suficientes para retener tres sillas en la Cámara, no alcanzaron para conquistar una cuarta curul. Frente a 2022, apenas crecieron 18.121 votos.
Para el Senado, los Char apostaron con tres candidatos propios y un aliado, pero solo salieron a flote dos: Gonzalo Baute, cercano a Alejandro Char, y Selmen Arana, cuya votación salió mayoritariamente de Bolívar. El charismo ahora pinta a Arana como uno de sus purasangre en un intento por maquillar su revés electoral.
Barones históricos fuera del Congreso
Las elecciones también marcaron el fin de una era con la salida de José Name Cardozo y Efraín Cepeda del Congreso. Será la primera vez en 48 años que los Name no tendrán senador, y la primera vez en 32 años que no estará Efraín Cepeda o un heredero suyo ocupando una curul. Esta ausencia representa un cambio generacional y político significativo en el departamento.
Futuro político del Atlántico
Se avecina una reconfiguración completa del poder departamental en el Atlántico. Está por verse qué tanto pesará este nuevo escenario en las elecciones locales del próximo año y si los Char tendrán competencia real en su propósito de retener la Alcaldía de Barranquilla por sexta vez consecutiva. El fortalecimiento del clan Torres y del Pacto Histórico, combinado con el revés de los Char y la salida de barones históricos, sugiere que el panorama político atlanticense podría experimentar transformaciones profundas en los próximos años.
