Vecinos de Bocagrande se oponen a financiación por valorización para proyecto de drenaje
Durante años, los residentes del barrio Bocagrande en Cartagena han enfrentado un problema recurrente que se agrava con cada temporada de lluvias y fenómenos de marea alta: las inundaciones en la Avenida Chile. Esta situación no representa solo una incomodidad temporal, sino que afecta directamente a las edificaciones, la movilidad urbana, la salud pública y la competitividad turística de la ciudad.
Un problema estructural que requiere solución inmediata
El proyecto de drenajes pluviales y control de intrusión de mareas en la Avenida Chile no es un capricho, sino una obra de adaptación climática esencial para proteger la infraestructura, las inversiones privadas y, sobre todo, la calidad de vida de miles de cartageneros. Sin embargo, la propuesta del presidente Gustavo Petro de utilizar el mecanismo de Valorización para financiar esta obra ha generado un fuerte rechazo entre los habitantes de la zona.
Los residentes argumentan que esta medida sería inequitativa y desconectada de la realidad tributaria de estos sectores. Bocagrande, Castillogrande y El Laguito son barrios que históricamente han sido grandes contribuyentes tanto al Distrito como a la Nación, a través de diversos impuestos y sobretasas que financian inversión social en toda Cartagena.
Una doble contribución que consideran injusta
- Estos barrios, clasificados en estratos altos, ya pagan contribuciones que subsidian las tarifas de servicios públicos para los estratos 1, 2 y 3.
- Existe un esquema solidario en marcha donde residentes y empresarios de estas zonas ayudan a financiar el acceso a servicios básicos de familias vulnerables.
- Imponer una valorización adicional para una obra que responde a un problema estructural sería, en la práctica, castigar dos veces a quienes ya aportan significativamente al presupuesto distrital.
La figura de la Valorización suele justificarse cuando una obra genera un beneficio directo que incrementa el valor del suelo, pero en este caso se trata de resolver una falla histórica en el sistema de drenaje y mitigar riesgos asociados al cambio climático y al aumento del nivel del mar.
Responsabilidad estatal en gestión del riesgo
La gestión del riesgo y la adaptación climática son competencias esenciales del Estado, según argumentan los residentes. Estas responsabilidades no pueden trasladarse a los ciudadanos como si fueran mejoras opcionales. Es deber del Distrito y de la Nación planificar y financiar este tipo de infraestructura con recursos ordinarios, regalías, crédito público o cooperación internacional.
Bocagrande funciona como uno de los principales motores turísticos de Cartagena, concentrando hoteles, restaurantes, comercio formal e informal, y generando numerosos empleos directos e indirectos. Cuando la Avenida Chile se inunda, las pérdidas afectan no solo al barrio, sino a toda la ciudad.
Solidaridad razonable versus vacíos de planeación
- Los barrios de Bocagrande no rehúyen su responsabilidad social y han demostrado solidaridad históricamente.
- Sin embargo, esta solidaridad debe ser razonable y proporcional, no un mecanismo automático para suplir vacíos de planeación o déficits fiscales.
- El proyecto debe ejecutarse pronto, pero con una estructura financiera que reconozca las contribuciones ya realizadas por estos sectores.
Los residentes sugieren que el Gobierno Nacional debería incluir estas obras en planes de adaptación costera, evitando los largos plazos y obstáculos que han caracterizado proyectos similares como las obras de Protección Costera de la Avenida del Malecón.
Defendemos tanto los drenajes pluviales y el control de intrusión de mareas en la Avenida Chile como el principio de equidad tributaria. Cartagena necesita obras estructurales, pero el desarrollo no puede construirse sobre la sensación de castigo hacia quienes, desde hace décadas, ya vienen aportando para subsidiar a la mayoría de la población.



