El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó este viernes las sanciones contra el Gobierno de Cuba, dirigidas contra cualquier persona, extranjera o estadounidense, que opere en sectores vitales para la entrada de divisas en la isla. Las nuevas medidas amplían el alcance de las restricciones al incluir a actores extranjeros y al sistema financiero internacional.
Orden ejecutiva justifica las sanciones como amenaza inusual
En su última orden ejecutiva, Trump indicó que las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba continúan constituyendo una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos. Añadió que estas acciones no solo están diseñadas para perjudicar a Estados Unidos, sino que también son repugnantes para los valores morales y políticos de las sociedades libres y democráticas.
Impacto en sectores clave de la economía cubana
Las sanciones afectan directamente los pilares de la economía cubana, con especial incidencia en los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros. Cualquier persona o empresa que opere en ellos o haga negocios con el régimen de Cuba sufrirá el bloqueo total de sus activos en Estados Unidos.
Además, la Casa Blanca advirtió que si un banco de otro país facilita una transacción significativa para alguien sancionado en Cuba, se enfrentará al cierre de sus cuentas en Wall Street o a la prohibición de operar en dólares. Esta decisión supone un paso más allá en el sistema de sanciones contra la isla, que no solo castiga a miembros del Gobierno cubano, sino también a ejecutivos, líderes, funcionarios o individuos de cualquier nivel.
Veto de entrada a Estados Unidos
Las sanciones también suspenden la entrada a Estados Unidos de cualquier persona relacionada con estos criterios. Estas medidas entran en vigor de inmediato, debido a la capacidad de transferir fondos o activos instantáneamente, que, según la Administración Trump, permitiría sortearlas en caso de que existiera una notificación previa.
Reacciones de congresistas estadounidenses
La orden ejecutiva despertó la alegría de varios congresistas estadounidenses de origen cubano en Florida, entre ellos los republicanos Carlos A. Giménez y María Elvira Salazar. Salazar elogió a la Administración Trump por tomar medidas decisivas y ampliar las sanciones contra esta dictadura, afirmando que la era de la política de apaciguamiento terminó. Por su parte, Giménez indicó que el régimen cubano debe entender que, si sigue operando de mala fe, vendrán consecuencias mucho más severas.
El Gobierno de Estados Unidos intensificó desde el pasado enero la presión sobre La Habana con un bloqueo petrolero, mientras Trump sugirió en diversas ocasiones la necesidad de un cambio de régimen en la isla.



