La primera conferencia global para la eliminación de los combustibles fósiles, organizada por Colombia y Países Bajos en Santa Marta, concluyó con importantes acuerdos y anuncios. Este evento, realizado en un puerto carbonífero del Caribe colombiano, buscó trazar rutas para abandonar las energías fósiles. A continuación, los puntos clave.
Hojas de ruta hacia la descarbonización
Francia destacó al publicar una hoja de ruta detallada para eliminar todos los combustibles fósiles para 2050. Analistas señalaron que es la primera vez que una economía avanzada presenta un plan tan claro, aunque generó malestar por no ser una política nueva. Otros países también anunciaron calendarios para eliminar el carbón y planes de descarbonización industrial. Leo Roberts, del centro E3G, subrayó que una hoja de ruta debe basarse en la ciencia y hacer de la eliminación progresiva un principio central de planificación.
Creación de un panel científico experto
Uno de los resultados principales fue la creación del Panel Científico para la Transición Energética Global (SPGET, por sus siglas en inglés), apodado grupo 'Spaghetti'. Este panel asesorará a gobiernos, ciudades y regiones en sus rutas de transición. El climatólogo brasileño Carlos Nobre afirmó que el panel proveerá soluciones, implementación y financiamiento.
Zonas libres de combustibles fósiles
El concepto de Zonas Libres de Combustibles Fósiles ganó impulso. Busca designar territorios ecológicamente importantes, como el Amazonas, la cuenca del Congo y las selvas de Indonesia, donde se prohíba la exploración y extracción de hidrocarburos. Earth Insight estima que existen 58 áreas protegidas de este tipo en el mundo. Colombia ya prohibió la extracción en su Amazonía para frenar la expansión extractiva, según la ministra de Ambiente, Irene Vélez.
Próxima conferencia en Tuvalu
Colombia entregó el testigo a Tuvalu, pequeño estado insular del Pacífico gravemente amenazado por el aumento del nivel del mar. La próxima conferencia se realizará en 2027. El ministro de Cambio Climático de Tuvalu, Maina Talia, destacó que el viaje comenzó en un puerto carbonífero del Caribe y ahora se dirige al Pacífico. Nikki Reisch, del Centro para el Derecho Ambiental Internacional, señaló que la distancia no debe ser excusa, pues los países insulares del Pacífico ya soportan la carga de acudir a otros foros para hacer oír su voz.



