Trump desafía al Congreso y presume captura de Maduro en discurso del Estado de la Unión
Trump desafía Congreso y presume captura de Maduro en discurso

Trump desafía al Congreso y presume captura de Maduro en histórico discurso

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronunció su primer discurso sobre el Estado de la Unión en su segundo mandato presidencial, un evento que se extendió por 107 minutos y se convirtió en el más largo de la historia ante el Congreso estadounidense. Durante su intervención, el mandatario republicano presumió los avances de su gobierno en la lucha contra el narcotráfico y la inmigración, rechazó el poder del Congreso para imponer aranceles y alardeó sobre la operación que logró la captura de Nicolás Maduro.

Logros y controversias en política doméstica

Trump aseguró que durante su primer año de segundo mandato se ha logrado "una transformación que no se ha visto nunca; un giro para la historia". Entre los logros mencionados destacó que los cruces migratorios de indocumentados cesaron, la entrada transfronteriza de fentanilo se redujo y la inflación bajó, mientras que los ingresos familiares aumentaron. Estas afirmaciones contrastan con encuestas recientes que muestran que la mayoría de ciudadanos estadounidenses desaprueban su manejo económico.

El discurso estuvo marcado por reacciones polarizadas: mientras legisladores republicanos y miembros de su gabinete ovacionaron repetidamente al presidente, los demócratas respondieron con abucheos. Trump también criticó a los magistrados del Tribunal Supremo por su "desafortunado" fallo de la semana anterior, donde seis jueces declararon ilegales los aranceles impuestos mediante una ley de emergencia económica.

Desafío al poder legislativo y judicial

En un claro desafío institucional, Trump señaló que "la acción del Legislativo no será necesaria" para mantener los aranceles globales del 10% impuestos desde el martes anterior. El presidente anunció que impondrá gravámenes globales de hasta el 15% basándose en una ley de 1974, asegurando que "los aranceles seguirán bajo alternativas legales totalmente aprobadas y probadas".

El tono del discurso solo se volvió unificador e inspiracional cuando Trump habló del 250 aniversario de la declaración de Independencia de Estados Unidos: "Juntos, nos convertimos en los maestros de las más poderosas industrias, destruimos a las más monstruosas tiranías de la historia y liberamos a millones de las cadenas del fascismo, comunismo, opresión y terror".

Polémicas migratorias y tensiones raciales

En contraste, el presidente generó controversia al insultar a la comunidad somalí de Minnesota, hablar de "invasión fronteriza" y asegurar que los inmigrantes indocumentados votan en elecciones, pidiendo al Congreso modificar las leyes electorales para evitarlo. Estas declaraciones despertaron la ira de varios demócratas, especialmente de las congresistas Rashida Talib e Ilhan Omar.

Omar, quien representa a Minneapolis donde ha vivido desde la adolescencia, acusó a Trump de haber "matado a estadounidenses", en referencia a la muerte de dos ciudadanos durante las redadas masivas contra migrantes de enero en dicha ciudad.

Política exterior: "Paz a través de la fuerza"

Trump reiteró que su política exterior se basa en la máxima de "paz a través de la fuerza" y presumió haber conseguido ocho acuerdos de paz durante el primer año de su segundo mandato. El presidente celebró especialmente la operación del mes anterior que resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, a quien llamó "uno de los capos más siniestros" y "dictador fuera de la ley".

Sobre esta operación militar, Trump aseguró que fue una "victoria colosal" que ha llevado a Maduro frente a la Justicia estadounidense. Curiosamente, afirmó que Venezuela ahora es un "nuevo amigo y socio" y que trabaja "de cerca" con la presidenta encargada Delcy Rodríguez para "desencadenar extraordinarios avances económicos para ambos países".

Enfrentamiento con Irán y ambiciones nucleares

El mandatario también abordó las tensiones con Irán, subrayando que el bombardeo del Pentágono del año anterior destruyó "el programa de armas nucleares" de Teherán, aunque reconoció que los ayatolás no han renunciado a su deseo de poseer armamento atómico: "Lo aniquilamos, y quieren empezar de nuevo".

En un contexto donde Washington mantiene el despliegue militar más importante en Oriente Medio desde la guerra de Irak de 203, Trump aseguró que Teherán nunca tendrá "un arma nuclear". A pocas horas de que las delegaciones de EE.UU. e Irán se reunieran en Ginebra para buscar soluciones diplomáticas, el presidente afirmó que sigue prefiriendo un acuerdo negociado sobre la intervención militar.

El discurso del Estado de la Unión dejó en evidencia las profundas divisiones políticas en Estados Unidos mientras Trump busca consolidar su legado durante su segundo mandato, combinando logros proclamados con controversias que prometen mantener la polarización en el panorama político estadounidense.