Marco Rubio anticipa fin de operación militar en Irán en semanas, mientras EE.UU. evalúa envío de tropas
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró que la operación militar en Irán terminará en "cuestión de semanas", instando a otros países a involucrarse más para garantizar la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz. Estas afirmaciones se producen en medio de especulaciones sobre un posible despliegue terrestre estadounidense en la región.
Posible despliegue de 10.000 tropas estadounidenses
Según reportes del diario The Wall Street Journal, Estados Unidos está considerando enviar hasta 10.000 militares adicionales a Oriente Medio. Este refuerzo significativo ocurre mientras el presidente Donald Trump insiste en que Teherán participa en conversaciones para poner fin al conflicto, que ya cumple un mes.
El periódico indicó que este despliegue proporcionaría a Trump "más opciones militares" en el conflicto que también involucra a Israel. Los nuevos efectivos se sumarían a los miles de soldados y marines ya desplegados en la zona.
Rubio afirma que objetivos pueden lograrse sin tropas terrestres
Pese a los planes de despliegue, Rubio sostuvo que Estados Unidos todavía puede alcanzar sus objetivos en la República Islámica sin necesidad de enviar tropas terrestres. El funcionario mencionó que Irán ha enviado "mensajes" pero aún no ha respondido al plan de paz propuesto por la administración Trump.
Las declaraciones del secretario de Estado contrastan con la creciente tensión militar en la región, donde los precios del petróleo se han disparado debido a la obstrucción del estrecho de Ormuz.
Ataques a instalaciones nucleares iraníes continúan
Mientras se desarrollan las declaraciones diplomáticas, los ataques militares persisten. Israel y Estados Unidos atacaron este viernes el complejo de agua pesada de Jondab y la instalación de torta amarilla en Ardakan, ambas sustancias clave para el desarrollo nuclear.
El ejército israelí confirmó el bombardeo al reactor de agua pesada, describiéndolo como "un punto clave de producción de plutonio destinado a armas nucleares". Autoridades iraníes aseguraron que no hubo fugas radiactivas en ninguno de los ataques.
Estos no son los primeros ataques a instalaciones nucleares iraníes durante el conflicto. La planta de Natanz ya ha sido golpeada en dos ocasiones, a lo que Irán ha respondido con lanzamientos de misiles y drones contra objetivos israelíes.
Advertencia iraní sobre posible cierre de estrechos marítimos
Un funcionario iraní advirtió que, en caso de una invasión estadounidense, Teherán activaría a los rebeldes hutíes de Yemen para atacar buques en el mar Rojo y cerrar de facto el estrecho de Bab el Mandeb. Esta medida se sumaría a la ya existente obstrucción del estrecho de Ormuz, exacerbando la crisis energética global.
El Wall Street Journal señaló que, aunque no está claro el destino exacto de las posibles tropas adicionales, probablemente se ubicarían cerca de Irán y la isla de Jark, un polo fundamental para la exportación de petróleo iraní.
Trump amplía moratoria de ataques
Paralelamente, el presidente Trump extendió hasta el 6 de abril su moratoria a los ataques contra infraestructura energética iraní "a petición del Gobierno" de Teherán, según informó en su red Truth Social. Esta prórroga de diez días en su ultimátum se produce mientras destaca avances en las conversaciones para poner fin a la guerra.
El Pentágono no ha hecho declaraciones oficiales sobre los posibles planes de despliegue, manteniendo un silencio estratégico mientras la situación continúa evolucionando en uno de los conflictos más complejos de la región.



