Secretario de Estado advierte sobre escalada militar contra Irán
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizó una dura advertencia este lunes ante la Cámara de Representantes, afirmando que "los golpes más duros" del Pentágono contra Irán "aún están por venir". Durante su comparecencia para explicar los objetivos de la campaña militar contra Teherán, Rubio dejó claro que la siguiente fase de ataques será considerablemente más severa que la actual.
Declaraciones contundentes en el Capitolio
"Los golpes más duros del Ejército estadounidense aún están por venir. La siguiente fase será aún más severa para Irán que la actual", declaró Rubio de manera rotunda ante los legisladores. El funcionario reconoció que no sabe cuánto durará la operación Furia Épica, el ataque conjunto con Israel lanzado desde el sábado contra territorio iraní.
Rubio explicó detalladamente: "No sé cuánto tardará. Tenemos objetivos. Vamos a seguir así mientras sea necesario para alcanzarlos, y los alcanzaremos: El mundo será un lugar más seguro cuando terminemos esta operación". El máximo responsable de la diplomacia estadounidense enfatizó la determinación de Washington en esta campaña militar.
Objetivos estratégicos de la operación
Según las declaraciones del secretario de Estado, el objetivo principal del ataque a Irán es negarles la capacidad de usar misiles balísticos para amenazar a sus vecinos, bases estadounidenses y la presencia norteamericana en la región. "Por eso estamos haciendo lo que estamos haciendo ahora, y aunque nos gustaría ver un nuevo régimen, la realidad es que, sin importar quién gobierne ese país dentro de un año, no tendrá estos misiles balísticos ni estos drones para amenazarnos", detalló Rubio.
El funcionario añadió que el objetivo específico incluye destruir las capacidades de misiles balísticos de Irán, su capacidad para fabricarlos, y la amenaza que representa su armada para el transporte marítimo mundial. Rubio afirmó que a Washington no le "importaría" que el régimen de los ayatolás se viniera abajo tras los ataques, expresando la esperanza de que "el pueblo iraní pueda derrocar a ese Gobierno".
Carácter preventivo de la operación
Rubio defendió la naturaleza preventiva de la operación militar a gran escala, argumentando que la República Islámica se disponía a atacar primero posiciones estadounidenses en la región. "Si nos quedáramos esperando a que llegara ese ataque antes de golpearlos, sufriríamos muchas más bajas", declaró a la prensa antes de la sesión privada con congresistas.
Según el secretario de Estado, Washington tenía conocimiento de que Israel se preparaba para atacar a Irán y que Teherán respondería con bombardeos contra bases estadounidenses en Oriente Medio. Por esta razón, afirmó que el presidente Donald Trump tomó la "sabia decisión" de golpear primero. "Sabíamos que habría una acción israelí. Sabíamos que eso precipitaría un ataque contra las fuerzas estadounidenses, y sabíamos que si no los perseguíamos preventivamente antes de que lanzaran esos ataques, sufriríamos más bajas", expresó.
Consecuencias inmediatas de los ataques
Los ataques iniciados el sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán han tenido consecuencias significativas, incluyendo la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y otras figuras de la cúpula de la república islámica. Teherán ha respondido con ataques aéreos contra Israel y varios países de la región que albergan bases militares estadounidenses.
La situación ha generado una crisis regional que continúa desarrollándose, con Estados Unidos cerrando sus embajadas en Kuwait e Irak, y ordenando la salida de su personal en varios países del Golfo tras el ataque de Irán con drones en Riad. La operación Furia Épica marca un punto de inflexión en las tensiones entre Washington y Teherán, con implicaciones geopolíticas de largo alcance para Oriente Medio y la comunidad internacional.
