Presidente colombiano confirmó asistencia a funeral de ícono de derechos civiles en Estados Unidos
El mandatario Gustavo Petro anunció formalmente que viajará a la ciudad de Chicago el próximo 7 de marzo para participar en el funeral del reconocido activista estadounidense Jessie Jackson, quien falleció el pasado 17 de febrero. Jackson fue una figura emblemática en la lucha por los derechos civiles y de la comunidad LGBTIQ+ en Estados Unidos, además de haber sido excandidato presidencial.
Viaje diplomático en contexto electoral complejo
El viaje del presidente Petro ocurrirá justo un día antes de las elecciones al congreso colombiano, generando un escenario político particular. Durante su anuncio, el mandatario destacó: "Iré a Chicago este 7 de marzo al funeral del reverendo Jessie Jackson, excandidato presidencial, gran luchador por los derechos civiles de los afroamericanos".
Petro también aprovechó para reiterar sus buenos contactos con congresistas estadounidenses, mencionando específicamente a Gregory Meeks, quien jugó un papel fundamental para facilitar la reunión entre Petro y el presidente Donald Trump a inicios de febrero. Este encuentro bilateral buscó mejorar las relaciones entre ambos países.
Complicaciones administrativas y tensiones diplomáticas
Sin embargo, el proceso administrativo para que el presidente colombiano viaje a Estados Unidos presenta incertidumbres significativas. En medio de las tensiones con la administración Trump, la visa de Petro fue cancelada anteriormente. El gobierno estadounidense tuvo que emitir un documento temporal especial para permitir su viaje a la reunión en la Casa Blanca el pasado 3 de febrero.
Esta situación refleja las relaciones complejas entre Colombia y Estados Unidos bajo las actuales administraciones, donde los desacuerdos en políticas de drogas y otros temas han generado fricciones diplomáticas notables.
Confrontación con la ONU sobre políticas antidrogas
Paralelamente, el presidente Petro confirmó que viajará el próximo mes a Viena, capital de Austria, para reunirse directamente con la comisión de Naciones Unidas para las drogas y con la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE). Este anuncio se produce en medio de una disputa abierta con la oficina de política de drogas de la ONU (UNODC).
El mandatario colombiano ha cuestionado públicamente los informes de la ONU sobre erradicación de cultivos ilícitos, calificando sus métodos de estudio como "burdos" e insistiendo en que deben "corregir su método de medir la productividad potencial usando los instrumentos científicos de la estadística".
Petro argumentó que el gobierno colombiano dispone de mapas satelitales que muestran descensos significativos en los cultivos de hoja de coca, pero que la ONU no revela adecuadamente estos datos, limitándose a "extrapolar la zona de la mayor productividad a las demás".
Esta postura confrontacional marca un cambio significativo en la relación tradicional entre Colombia y los organismos internacionales antidrogas, reflejando la nueva política exterior del gobierno Petro.
