Canadá enfrenta nueva fase volátil en comercio con EE.UU. tras fallo sobre aranceles
Nueva fase volátil comercial Canadá-EE.UU. tras fallo arancelario

Canadá enfrenta nueva fase volátil en comercio con EE.UU. tras fallo sobre aranceles

Canadá se encuentra en una nueva fase comercial volátil con Estados Unidos después de que la Corte Suprema estadounidense anulara los aranceles de emergencia impuestos por el presidente Donald Trump. Los expertos advierten que esta decisión judicial no significa tranquilidad para las empresas canadienses, sino que traslada la política comercial "Estados Unidos Primero" a un territorio aún más incierto.

Respuesta inmediata de Trump y nuevas amenazas arancelarias

La respuesta de Trump al fallo judicial planteó la posibilidad de que los aranceles sobre algunos productos canadienses pudieran, de hecho, aumentar significativamente. Tras la decisión del tribunal, el presidente anunció que firmará una orden ejecutiva que impone un arancel global del 10% bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, lo que le permite imponer unilateralmente aranceles de hasta 15% durante 150 días.

Además, la administración estadounidense iniciará investigaciones bajo la Sección 301, un mecanismo de aplicación más lento pero que ya está siendo utilizado contra China. Los comentarios de Trump no dejaron claro si se aplicará una exención similar a la que existía bajo los aranceles anteriores, lo que significa que algunos exportadores canadienses podrían terminar en peor situación a pesar de la eliminación de los gravámenes anteriores.

Impacto limitado de la decisión judicial

El fallo del Tribunal Supremo, decidido por 6 votos contra 3, determinó que Trump se extralimitó en su autoridad al utilizar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional contra Canadá y México hace un año. Sin embargo, esta decisión no afecta los impuestos de la Sección 232 sobre productos como:

  • Automóviles
  • Acero
  • Aluminio
  • Madera

La rápida actuación de Trump demuestra que empleará otras herramientas disponibles, lo que podría ir más allá de los controles comerciales convencionales según Barry Appleton, abogado comercial que ha asesorado a gobiernos provinciales canadienses.

Reacciones desde Canadá y perspectivas futuras

"El presidente no perdió su influencia, solo perdió una ventaja", declaró Appleton por teléfono. "La disputa es sobre influencia, no sobre la ley". El experto advirtió que ahora "vamos a ver la militarización de una variedad de herramientas diferentes que nunca fueron concebidas de esa manera".

Desde el gobierno canadiense, Dominic LeBlanc, ministro de Relaciones Comerciales con Estados Unidos, expresó en Radio Canadá: "Una vez más, otra capa de incertidumbre". Mientras tanto, Matthew Holmes, jefe de políticas públicas de la Cámara de Comercio de Canadá, señaló en Canadian Broadcasting Corp: "La realidad para las empresas será que no estamos viendo el final de esta interminable historia arancelaria".

Contexto político y estrategias canadienses

La situación se complica con varios factores adicionales:

  1. El acuerdo TMEC será revisado este año, y Trump ha preguntado en privado a sus asesores por qué necesita mantener el pacto.
  2. A principios de mes, Trump amenazó con impedir la apertura de un nuevo puente que conecta Michigan con Ontario.
  3. Los políticos canadienses intentan mejorar su posición negociadora con reformas internas.

El primer ministro Mark Carney ha creado una agencia para agilizar proyectos importantes y ha legislado para eliminar barreras comerciales interprovinciales. Sin embargo, su principal oponente político, el líder conservador Pierre Poilievre, declaró: "Lo cierto es que nadie puede controlar lo que diga o haga el presidente Trump, así que debemos centrarnos en lo que sí podemos controlar".

Doug Ford, primer ministro de Ontario, la provincia más poblada de Canadá, calificó el fallo judicial como una "victoria importante en la lucha contra los aranceles del presidente Trump, pero la batalla aún no ha terminado". Añadió que deben observar cómo reacciona la Casa Blanca y continuar combatiendo los aranceles de la Sección 232.

La administración estadounidense seguirá persiguiendo sus objetivos comerciales, probablemente con instrumentos cada vez más contundentes, según advierten analistas y representantes del sector empresarial canadiense, quienes se preparan para una prolongada etapa de incertidumbre en las relaciones comerciales bilaterales.