Hezbolá ataca base aérea israelí e Israel responde con bombardeos en Beirut
Hezbolá ataca base aérea israelí, Israel bombardea Beirut

Hezbolá ataca base aérea israelí e Israel responde con bombardeos en Beirut

El grupo chií libanés Hezbolá reivindicó este martes 3 de marzo un ataque con drones contra la base aérea israelí de Ramat David, ubicada en el norte de Israel. En respuesta, el Ejército de Israel llevó a cabo una serie de ataques aéreos en los suburbios del sur de Beirut, según confirmaron medios libaneses y las propias Fuerzas de Defensa Israelíes.

El ataque de Hezbolá

En su página web oficial, Hezbolá indicó que atacaron con drones los radares y salas de control de la base aérea de Ramat David. Este movimiento fue presentado como una respuesta directa a lo que denominaron "agresión criminal israelí", que ha afectado a decenas de ciudades y pueblos libaneses, incluyendo específicamente los suburbios del sur de Beirut.

Según el comunicado emitido por el grupo, el ataque se ejecutó a las 5:00 hora local (3:00 GMT) utilizando un escuadrón de drones. Hezbolá afirmó que sus acciones han resultado en la "muerte de decenas de hombres, mujeres y niños, decenas más de heridos, y en la destrucción de edificios e infraestructura civil".

El mensaje subrayó el compromiso de Hezbolá con la defensa de su territorio y de su pueblo, "ante las agresiones y crímenes del enemigo israelí". Además, indicaron que su respuesta se dirigió exclusivamente contra objetivos militares, "a diferencia de los ataques del enemigo contra civiles".

La respuesta israelí

Por su parte, el Ejército de Israel confirmó los ataques aéreos en los suburbios del sur de Beirut a través de un escueto comunicado. Las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) anunciaron: "La Fuerza Aérea acaba de empezar una gran oleada de ataques contra el régimen terrorista de Irán y la organización terrorista Hezbolá".

Los bombardeos fueron descritos como "simultáneos" tanto en Teherán como en Beirut. La Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN) reportó "fuertes ataques aéreos" sobre los suburbios sureños, minutos después de que el portavoz en árabe del Ejército de Israel, Avichay Adraee, urgiera a los residentes en varias áreas del sur de Beirut a evacuar la zona.

Adraee advirtió que estas áreas se encontraban "cerca de instalaciones que pertenecen a Hezbolá", lo que las convertía en objetivos potenciales. El Líbano se ha convertido en un nuevo campo de batalla dentro del conflicto más amplio que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos.

Contexto del conflicto

Este enfrentamiento se desató tras el ataque conjunto de Washington y el Estado judío contra Irán el pasado sábado. Aquellos ataques provocaron la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, y se han cobrado la vida de al menos 742 civiles según las últimas cifras de la organización iraní de derechos humanos HRANA, con sede en Washington.

Hezbolá, aliado clave de Irán, atacó el norte de Israel en la madrugada del lunes como respuesta directa a la muerte de Jameneí y a los bombardeos previos sobre Teherán. Esta acción desencadenó la respuesta israelí, que lanzó una ofensiva a gran escala contra Beirut y el sur del Líbano.

El Ejército israelí aseguró haber atacado más de 70 instalaciones estratégicas, incluyendo:

  • Almacenes de armamento
  • Bases de lanzamiento
  • Lanzadores de misiles pertenecientes a Hezbolá

Balance de víctimas

Esta ofensiva israelí ha provocado un significativo número de víctimas. Según fuentes oficiales, los bombardeos han dejado 52 personas fallecidas y 154 heridos. Entre las víctimas mortales se cuentan varios líderes del grupo chií libanés, aunque no se han proporcionado nombres específicos en los reportes iniciales.

El humo se elevó desde el lugar de un ataque aéreo israelí que tuvo como objetivo las oficinas de Al-Qard al-Hassan, una institución financiera vinculada a Hezbolá. Esta imagen, capturada por la agencia AFP, simboliza la intensidad de los enfrentamientos que están marcando esta nueva escalada de violencia en la región.

La situación continúa siendo extremadamente volátil, con ambos bandos manteniendo posturas firmes y mostrando su disposición a continuar con las hostilidades. La comunidad internacional observa con preocupación cómo este conflicto regional podría expandirse aún más, afectando a otros países del Medio Oriente y potencialmente a Europa.