El manglar como metáfora de un sistema que transforma territorios
Durante una visita reciente a Tumaco, en el departamento de Nariño, Sandra Bermúdez Marín, directora de Coordinación Interinstitucional de APC Colombia, acompañó a mujeres locales a las piscinas de cría de camarón. En el trayecto en lancha, el manglar se convirtió en un vigía silencioso pero poderoso. Al enfrentar el oleaje del Pacífico, observó cómo los árboles de mangle, con sus intrincados cruces de raíces, se entrelazaban para crear una barrera natural fundamental.
Esta barrera no solo protege las costas, sino que conserva la biodiversidad, sirve como fuente de recursos para economías locales, mitiga el cambio climático y actúa como filtro para la vida y la construcción de paz. Esta experiencia inspiró una poderosa analogía con el Sistema Nacional de Cooperación Internacional de Colombia (SNCIC), cuya implementación comenzó durante el actual gobierno.
Una arquitectura institucional interconectada
De manera similar al entramado de raíces del manglar, el SNCIC ha logrado interconectar 26 espacios de articulación territorial, junto con 11 mesas sectoriales e intersectoriales. En estos espacios, las regiones y los sectores gubernamentales, junto con otros actores clave, priorizan necesidades concretas y las transforman en proyectos viables.
El sistema facilita un proceso maravilloso de cogestión que incluye:
- Fortalecimiento y compartición de capacidades técnicas y financieras
- Reconocimiento mutuo del valor, conocimiento y recursos de cada actor
- Maximización del impacto social de los proyectos mediante integración estratégica
Esta arquitectura institucional ha creado una capacidad instalada que permite mayor apalancamiento y eficiencia en el uso de recursos, bajo una gobernanza colaborativa con soluciones comunes alineadas con las prioridades nacionales y territoriales.
Proyectos concretos con impacto multiplicador
Un ejemplo tangible de esta sinergia institucional es el proyecto «Restauración de bosques para la resiliencia ambiental y la construcción de paz con comunidades rurales en la región del Caribe», que recibió financiación por más de 2 millones de dólares a través del Plan de Acción del Fondo Colombia Sostenible.
Esta iniciativa impactará directamente a tres departamentos:
- La Guajira: comunidades wayúu y afrodescendientes
- Bolívar: zonas de posconflicto y desarrollo rural
- Magdalena: corredores de biodiversidad y economías locales
En otros recorridos de fortalecimiento regional, Bermúdez ha compartido con comunidades que están implementando transiciones productivas significativas, incluyendo la sustitución de cultivos de uso ilícito por café y cacao de alta calidad, la restauración del bosque seco tropical, y la implementación de soluciones fotovoltaicas para una transición energética justa e inclusiva.
El trabajo invisible que sostiene el desarrollo
Así como las raíces del manglar se entrelazan bajo el agua para proporcionar refugio, sustento y adaptación a desafíos naturales, el SNCIC desarrolla un trabajo menos visible pero fundamental. Este sistema se convierte en espejo para transformar realidades concretas:
- Mejora de la calidad de vida de mujeres piangueras y cacaoteras
- Garantía de seguridad alimentaria para el campesinado colombiano
- Reducción de brechas sociales en territorios históricamente marginados
- Construcción de paz territorial desde las bases comunitarias
La metáfora del manglar resulta especialmente potente porque, al igual que este ecosistema, el sistema de cooperación crea redes de cuidado y soporte que trascienden lo visible. Aunque la travesía en lancha terminó y Bermúdez bajó de la canoa, el manglar permaneció en su conciencia, recordándole que la cooperación internacional, cuando está bien articulada, puede convertirse en un ecosistema institucional tan resiliente y productivo como los manglares del Pacífico colombiano.
El Sistema Nacional de Cooperación Internacional se ha transformado así en el manglar institucional de Colombia, una red viva que interconecta, protege y multiplica los esfuerzos por un desarrollo territorial sostenible y en paz.



