Ecuador vincula aumento arancelario a ruptura del diálogo con Colombia
El ministro de Producción, Comercio Exterior e Inversiones de Ecuador, Luis Alberto Jaramillo, ha atribuido directamente el reciente incremento de aranceles impuestos a Colombia a una ruptura total en el diálogo bilateral entre ambos países. En declaraciones exclusivas al canal Ecuavisa, el funcionario confirmó que el gobierno del presidente Daniel Noboa decidió elevar la tarifa del 30% al 50% debido a la falta de comunicación efectiva con las autoridades colombianas.
La ruptura del diálogo bilateral
"Debo decir que no hay diálogo, se ha cortado el diálogo con Colombia y por eso la medida tomada", afirmó Jaramillo de manera categórica. El ministro ecuatoriano reveló que, pese a los intentos iniciales de mantener canales de comunicación abiertos, no se ha recibido respuesta favorable alguna por parte del gobierno del presidente Gustavo Petro.
Estas declaraciones contrastan notablemente con las realizadas apenas un día antes por la ministra de Relaciones Exteriores ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, quien había asegurado que se mantenía un diálogo activo con Colombia. "Se ha roto de manera unilateral. Había una comunicación que se estaba dando, pero lamentablemente no ha habido respuesta y tampoco ha habido diálogo", reiteró Jaramillo sobre la medida que entrará en vigencia el próximo 1 de marzo.
Contexto de la guerra comercial
La actual confrontación comercial entre ambas naciones se inició el pasado 21 de enero, cuando el gobierno de Noboa anunció la imposición inicial de una "tasa de seguridad" del 30% a los productos colombianos. La justificación oficial apuntaba a una presunta falta de acciones concretas por parte de Colombia en la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico en la zona fronteriza compartida.
Como respuesta inmediata, Colombia implementó medidas recíprocas que incluyeron:
- Corte del suministro eléctrico a Ecuador
- Prohibición del ingreso por vía terrestre de productos específicos como arroz, camarón, banano y diversas hortalizas
- Anuncio de aranceles similares sobre 73 productos ecuatorianos
Esta escalada llevó al gobierno ecuatoriano a aumentar significativamente la tarifa que cobra por transportar crudo colombiano a través de uno de sus principales oleoductos, afectando directamente el comercio energético entre ambos países.
Impacto en el comercio fronterizo
Las medidas implementadas han generado un impacto inmediato y severo en los transportistas que operan en la frontera ecuatoriana. Según reportes locales, numerosos conductores han visto paralizadas sus actividades debido a las restricciones al comercio terrestre, lo que ha llevado a protestas y amenazas de nuevas manifestaciones.
Jaramillo expresó particular preocupación por la forma en que Colombia implementó la prohibición de productos: "El Gobierno vecino tomó esa última decisión sin avisar a Ecuador y al menos darles un plazo para poder accionar y que los productos no sean detenidos en la frontera. Se trata de una medida muy fuerte".
Condiciones para la normalización
El ministro ecuatoriano fue claro al establecer las condiciones necesarias para resolver el conflicto: "La pelota está en la cancha de Colombia". Jaramillo insistió en que todo depende de que las autoridades colombianas muestren "voluntad política" para abordar de manera efectiva los problemas de seguridad fronteriza.
"No puede haber comercio sostenido si no hay control y seguridad en la frontera", afirmó el funcionario, subrayando la conexión directa que su gobierno establece entre la seguridad y las relaciones comerciales bilaterales.
Consecuencias económicas y perspectivas
Jaramillo reconoció abiertamente que las medidas arancelarias afectarán aproximadamente un tercio de las exportaciones ecuatorianas hacia Colombia. Sin embargo, planteó una perspectiva paradójica: a mediano o largo plazo, esta situación podría representar "una oportunidad para Ecuador para reducir su déficit comercial" con su vecino.
El ministro aclaró rápidamente que "ese no es el espíritu" de la decisión tomada por el presidente Noboa, pero la mención revela un análisis económico subyacente a las medidas implementadas.
Históricamente, Colombia y Ecuador han mantenido una relación comercial sólida con intercambios que en los últimos años han rondado los 2.800 millones de dólares anuales. La balanza comercial ha sido consistentemente negativa para Ecuador, con un déficit aproximado de 900 millones de dólares, lo que añade complejidad al actual conflicto comercial.
La situación permanece en un punto muerto, con ambas naciones implementando medidas recíprocas y sin señales claras de reinicio del diálogo bilateral. Los transportistas afectados continúan exigiendo el levantamiento de las sanciones, mientras los gobiernos mantienen posiciones firmes sobre la necesidad de garantizar seguridad fronteriza como condición previa para la normalización comercial.
