Renuncia estratégica en Downing Street tras escándalo diplomático
En un movimiento que sacude la política británica, Morgan McSweeney, considerado el arquitecto de la victoria electoral del Partido Laborista en 2024 y principal asesor del primer ministro Keir Starmer, presentó su dimisión este domingo. La renuncia llega tras asumir completa responsabilidad por su papel en el controvertido nombramiento de Peter Mandelson como embajador del Reino Unido en Estados Unidos.
Un error con consecuencias políticas profundas
"La decisión de nombrar a Peter Mandelson en febrero de 2025 fue equivocada. Ha dañado a nuestro partido, a nuestro país y la confianza en la política misma", declaró McSweeney en un comunicado oficial. El hasta entonces jefe de personal en Downing Street reconoció que fue él quien aconsejó directamente al primer ministro realizar ese nombramiento, un gesto que ahora califica de catastrófico.
La polémica se centra en los vínculos de Mandelson con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por tráfico de menores y fallecido en prisión en 2019 mientras esperaba juicio. Lo más grave es que estas conexiones eran conocidas públicamente antes del nombramiento diplomático, lo que ha generado una tormenta política de dimensiones considerables.
Presión política creciente y defensa del primer ministro
En los últimos días, numerosos diputados laboristas habían exigido la salida de McSweeney, a quien responsabilizan directamente del error en el proceso de selección. Incluso miembros de su propio partido se sumaron a las voces críticas, creando una situación insostenible para el influyente asesor.
Pese a su renuncia, McSweeney mantuvo su apoyo público a Starmer, afirmando que el primer ministro "trabaja cada día para reconstruir la confianza, restaurar los estándares públicos y servir al Reino Unido". Esta declaración llega en un momento particularmente delicado, cuando según una encuesta de Opinium difundida este mismo domingo, el 55% de los británicos cree que Starmer debería dimitir.
Investigaciones en curso y ampliación del escándalo
La Policía británica investiga actualmente a Mandelson para determinar si cometió algún delito al filtrar información confidencial del gobierno de Gordon Brown a Epstein en 2009, cuando el exministro laborista servía como comisario europeo de Comercio. Esta investigación añade capas de complejidad a un caso que ya había provocado la destitución de Mandelson como embajador en septiembre pasado.
El escándalo ha trascendido las fronteras partidistas, con formaciones como el Partido Nacional Escocés (SNP) y el Partido Verde uniéndose a políticos de todas las tendencias para exigir la dimisión del propio Starmer. Sin embargo, el primer ministro aseguró el viernes que mantendrá su cargo para cumplir con el mandato electoral.
Consecuencias institucionales y llamado a las víctimas
En su comunicado de renuncia, McSweeney no solo asumió responsabilidad personal, sino que instó a mejorar los procesos de selección de cargos públicos en el futuro. Además, hizo un emotivo llamado a recordar "sobre todo a las víctimas de Epstein", poniendo el foco en el aspecto humano de este escándalo que involucra abusos sexuales a menores.
Analistas políticos sugieren que la salida de McSweeney podría servir como medida de contención para proteger temporalmente a Starmer, aunque la presión pública y política continúa intensificándose. La renuncia del principal estratega electoral del gobierno laborista marca un punto de inflexión en una administración que enfrenta su mayor crisis de credibilidad desde que llegó al poder.