La Cancillería china confirmó este lunes 11 de mayo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizará una visita de Estado a China del 13 al 15 de mayo, tras una invitación de su homólogo Xi Jinping. Este encuentro se da en medio de una tregua comercial pactada en octubre de 2025 en Busan, Corea del Sur, y busca abordar temas clave como la economía, Taiwán y las implicaciones de la guerra en Oriente Medio, especialmente en el estrecho de Ormuz.
Agenda de la visita
Trump llegará a China el miércoles 13 de mayo y permanecerá hasta el viernes 15. Se espera que las conversaciones se centren en la situación del estrecho de Ormuz, debido a su impacto energético global. El embajador chino ante la ONU, Fu Cong, advirtió que si el estrecho continúa cerrado durante la visita, será un tema central. Además, el canciller iraní, Abás Araqchí, visitó China la semana pasada para reunirse con su homólogo Wang Yi, lo que subraya la relevancia del tema.
Contexto de la tregua comercial
La visita se produce tras la tregua comercial de Busan, que redujo las tensiones arancelarias y permitió la reactivación de compras chinas de productos agrícolas estadounidenses, así como un alivio parcial en las restricciones a las tierras raras. Previamente, el viceprimer ministro chino He Lifeng y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, mantendrán negociaciones en Seúl este miércoles, en un contexto marcado por tensiones arancelarias, tecnológicas y la guerra en Irán.
Rivalidad tecnológica y Taiwán
La visita también está influenciada por la rivalidad tecnológica. Washington ha reforzado los controles a la exportación de chips avanzados para inteligencia artificial, mientras que China acelera su autosuficiencia en semiconductores. Taiwán será otro tema clave, ya que Pekín considera la isla como parte de su territorio y un interés fundamental. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anticipó que Taiwán será discutido durante la reunión.
Primera visita desde 2017
Esta será la primera visita de un presidente estadounidense a China desde que el propio Trump viajó en 2017, durante su primer mandato. Originalmente programada para finales de marzo, fue aplazada debido a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Trump afirmó que hablará con Xi sobre Irán y elogió la actitud del líder chino respecto al conflicto, que afecta directamente las necesidades energéticas de China, dependiente del golfo Pérsico.
Posición de China sobre Irán
Pekín, principal socio comercial de Teherán, ha condenado los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y ha abogado por una solución dialogada, respetando la soberanía de los países del Golfo. La agenda comercial seguirá siendo central, con posibles acuerdos sobre tierras raras, déficit comercial, compras agrícolas, energía y aviones, además de la creación de una junta de comercio bilateral.
La visita de Trump a China representa un momento crucial para las relaciones entre las dos mayores economías del mundo, en un contexto de estabilidad frágil tras meses de guerra arancelaria que rozó un embargo comercial de facto.



