Colisión de buques estadounidenses en aguas del Caribe durante maniobra de reabastecimiento
Dos embarcaciones de la Armada de Estados Unidos sufrieron una colisión el miércoles 11 de febrero en el mar Caribe mientras realizaban una operación de reabastecimiento en altamar. Los buques involucrados fueron el destructor de misiles guiados USS Truxtun y el buque de apoyo logístico USNS Supply, según confirmó un portavoz militar consultado por la cadena CNN.
Consecuencias inmediatas del incidente
El choque resultó en dos heridos leves, quienes se encuentran en condición estable y recibieron atención médica inmediata. Afortunadamente, no se reportaron daños estructurales graves en ninguna de las dos embarcaciones, las cuales pudieron continuar navegando sin mayores inconvenientes tras el incidente.
El Comando Sur de Estados Unidos ha iniciado una investigación exhaustiva para determinar las causas precisas de la colisión. Este incidente ocurre en el contexto de un amplio despliegue naval estadounidense en la región, que incluye aproximadamente 12 buques de guerra, entre ellos el portaaviones USS Gerald R. Ford.
Capacidades de las embarcaciones involucradas
El USNS Supply representa el buque logístico de combate más grande de toda la Armada estadounidense. Esta embarcación forma parte del Military Sealift Command, una flota especializada cuyo propósito fundamental es abastecer de equipos, combustible, provisiones y municiones a las fuerzas estadounidenses desplegadas en operaciones a nivel global.
Por su parte, el destructor USS Truxtun fue incorporado oficialmente a la Armada en el año 2009. Este buque zarpó desde la Estación Naval de Norfolk a principios de febrero de 2026 como componente integral de la operación regional que Estados Unidos mantiene activa en América Latina.
Contexto estratégico del despliegue militar
Desde septiembre de 2025, Estados Unidos ha incrementado significativamente su presencia militar en América Latina, como parte de una ofensiva estratégica dirigida contra los cárteles de droga que operan en la región. Este despliegue naval masivo busca fortalecer la seguridad y cooperación con naciones aliadas, al tiempo que disuade actividades ilícitas en aguas internacionales.
Ambas embarcaciones han reanudado sus operaciones normales de navegación tras el incidente, según confirmaciones oficiales del portavoz del Comando Sur. Las autoridades navales continúan evaluando todos los aspectos del suceso para implementar medidas preventivas que eviten futuros accidentes durante operaciones complejas en alta mar.