Antes de la Constitución de 1991, Colombia no contaba con el sistema de doble vuelta para elegir al presidente de la República. Esta figura, conocida como ballotage, fue incorporada en dicha carta magna, inspirada en la Constitución de la quinta república francesa. La aprobación de la norma en la Asamblea Nacional Constituyente ocurrió el 30 de junio de 1991, con 55 votos a favor, sin constancias de votos en contra ni abstenciones, y surgió de casi todas las iniciativas presentadas.
Ejercicio histórico: ¿qué habría pasado?
El periodista Óscar Alarcón propone un ejercicio retrospectivo para determinar qué habría ocurrido en las elecciones presidenciales anteriores a 1991 si hubiese existido la doble vuelta. A continuación, se analizan los comicios desde 1970 hasta 1990.
1970: la controversia más grande
En 1970, los resultados oficiales fueron: Misael Pastrana Borrero con 1.625.025 votos (40,26 %) y Gustavo Rojas Pinilla con 1.561.468 votos (38,68 %). Aún hoy se discuten estos resultados, y de esa disputa nació el M-19. Sin duda, se habría necesitado una segunda vuelta.
1974: victoria contundente
Alfonso López Michelsen obtuvo 2.929.719 votos (57,92 %), mientras que Álvaro Gómez Hurtado alcanzó 1.634.879 votos (32,32 %). En este caso, no habría sido necesaria una segunda vuelta, ya que López superó el 50 % de los votos.
1978: ajustada diferencia
Julio César Turbay logró 2.503.681 votos (49,33 %), frente a Belisario Betancur con 2.356.620 votos (46,43 %). La diferencia fue mínima, por lo que se habría requerido una segunda vuelta.
1982: nuevo escenario de ballotage
Belisario Betancur obtuvo 3.189.278 votos (46,79 %), mientras que Alfonso López Michelsen sumó 2.797.627 votos (41,05 %). Nuevamente, se habría necesitado una segunda vuelta para definir al ganador.
1986: triunfo sin balotaje
Virgilio Barco alcanzó 4.214.510 votos (58,71 %), superando ampliamente a Álvaro Gómez Hurtado, quien obtuvo 2.588.050 votos (36,05 %). No se habría requerido segunda vuelta.
1990: última oportunidad
César Gaviria Trujillo logró 2.891.808 votos (47,82 %), y Álvaro Gómez Hurtado quedó con 1.433.913 votos (23,71 %). Se habría necesitado una segunda vuelta. Curiosamente, Álvaro Gómez fue perseguido por la necesidad de segunda vuelta en varias ocasiones, pero nunca llegó a disputarla.
Reflexión actual
Hoy en día, la segunda vuelta es más necesaria que nunca, especialmente porque, según Alarcón, hay un “Tigre” que no ganaría ni con la ayuda del “Tigrillo” Noriega, quien en los años setenta intervino a favor de Misael Pastrana Borrero. Este análisis histórico muestra cómo la doble vuelta habría cambiado el rumbo político del país.



