Papa León XIV reza por cristianos de Oriente Medio en Domingo de Ramos
En el inicio de la Semana Santa, el papa León XIV dirigió un mensaje de solidaridad hacia los cristianos de Oriente Medio que enfrentan las duras consecuencias de un conflicto atroz. Durante el rezo del ángelus al finalizar la misa del Domingo de Ramos, el sumo pontífice expresó su profunda preocupación por la situación en la región.
Solidaridad en tiempos de conflicto
"En este comienzo de la Semana Santa, estamos más cerca que nunca, con nuestra oración, de los cristianos de Oriente Medio que sufren las consecuencias de un conflicto atroz y que, en muchos casos, no pueden vivir plenamente los ritos de estos días santos", afirmó el pontífice desde la Plaza de San Pedro.
El Patriarcado Latino de Jerusalén había denunciado previamente que la policía israelí impidió la celebración de la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro. Según el comunicado oficial, los fieles fueron interceptados mientras circulaban de manera privada, sin ceremonia alguna, y se vieron obligados a dar la vuelta.
Llamado a la paz y la reconciliación
El papa León XIV hizo un llamado contundente a no olvidar "a quienes hoy participan de manera real en su sufrimiento. Su prueba interpela la conciencia de todos". Además, elevó una súplica especial: "Elevemos nuestra súplica al Príncipe de la Paz para que sostenga a los pueblos heridos por la guerra y abra caminos concretos de reconciliación y paz".
El pontífice también recordó a las víctimas del mar, encomendando al Señor a los marineros "que son víctimas de la guerra". "Rezo por los difuntos, por los heridos y por sus familiares. La tierra, el cielo y el mar han sido creados para la vida y para la paz", manifestó con emoción.
Memoria por los migrantes fallecidos
En su mensaje, el papa no olvidó a los migrantes que han perdido la vida en el mar, haciendo mención especial a aquellos fallecidos recientemente frente a las costas de la isla de Creta. Este recordatorio reforzó su mensaje central sobre la creación divina destinada a la paz y la vida.
La intervención del sumo pontífice ocurre en un contexto donde millones de cristianos en todo el mundo tienen sus miradas puestas en Jerusalén durante esta semana santa, mientras en la región persisten tensiones que afectan directamente el ejercicio de la fe.



