Mesa de Migración: Colombia amplía atención a migrantes de 14 países más allá de Venezuela
El Ministerio de Relaciones Exteriores anunció a finales de febrero la creación de la Mesa de Migración, una nueva apuesta de política pública migratoria que busca articular esfuerzos entre la Cancillería, el Departamento Nacional de Planeación y la Agencia de Cooperación Internacional. El evento contó con la presencia de altos funcionarios y representantes de organismos internacionales, quienes celebraron esta iniciativa para garantizar que la migración no sea sinónimo de derechos violentados.
Una política que va más allá de los venezolanos
La política impulsada por el gobierno no se centra exclusivamente en los aproximadamente 2,8 millones de venezolanos que han llegado al país huyendo del régimen chavista, sino que también incluye a migrantes de 14 países adicionales que requieren atención y servicios en Colombia. Esta iniciativa busca traducirse en derechos concretos, acceso a servicios básicos y una integración efectiva al tejido social colombiano.
Sin embargo, expertos en asuntos migratorios advierten que esta tarea conlleva retos significativos y exige resultados tangibles en un tiempo limitado. Mauricio Jaramillo, viceministro de Asuntos Multilaterales, explicó a El Espectador que el objetivo es que la Mesa no se quede en lo declarativo, sino que mejore la respuesta ante los desafíos migratorios y perdure más allá de los cambios de gobierno.
Los desafíos estructurales y la burocracia existente
Colombia ya cuenta con 131 instrumentos relacionados con la migración, especialmente dirigidos a la diáspora venezolana, incluyendo el Permiso Especial de Permanencia y el Estatuto Temporal de Protección (ETPV). Catalina Arenas-Ortiz, experta en migración, cuestiona la necesidad de crear una nueva instancia que podría generar más gastos y burocracia.
Entre los puntos críticos destacan:
- Más de medio millón de venezolanos siguen en condición irregular en Colombia
- La necesidad de atender a migrantes de África, el sudeste asiático y Haití que transitan por el Darién
- La urgencia de resolver problemas de documentación, acceso a salud e integración real
Migración Colombia señaló que el ETPV fue una medida de emergencia temporal y que la política de Estado busca transitar hacia el régimen ordinario de visas, fortaleciendo la migración regular y ordenada.
Recursos limitados y voces territoriales ausentes
La situación fiscal del país y la reducción de la cooperación internacional representan obstáculos adicionales. El cierre parcial de Usaid, junto con la disminución de fondos de la Unión Europea y la cooperación alemana, ha dejado programas huérfanos. Arenas-Ortiz advierte que "sin plata, las buenas voluntades quedan reducidas a eso: buenas voluntades".
Otro desafío importante es la falta de participación de gobernaciones y alcaldías en la conversación, actores que tienen un panorama directo sobre la situación migratoria en sus territorios. El próximo gobierno, independientemente de su orientación política, tendrá la tarea de buscar grandes donantes para compensar la escasez de recursos.
El factor tiempo y la consolidación como política de Estado
María Clara Robayo, investigadora del Observatorio de Venezuela de la Universidad Rosario, considera "interesante" este espacio pero señala que la instalación de la Mesa suscita más preguntas que respuestas. La académica destaca que ahora es necesario llenar este mecanismo de contenido y resultados que cambien la realidad de las personas.
El interrogante central para expertos como Robayo y Arenas-Ortiz es si esta iniciativa logrará trascender el gobierno actual y consolidarse como una política de Estado, o si quedará como un esfuerzo más en la larga lista de intentos por ordenar la migración en Colombia.
Por ahora, la Mesa arranca con una promesa ambiciosa pero con un margen de maniobra estrecho. Su tarea más urgente es convertir la voluntad política en resultados tangibles antes de que se agote el tiempo disponible para demostrar su efectividad.



