El candidato presidencial Iván Cepeda se pronunció sobre el futuro de las negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en caso de llegar a la Casa de Nariño. Durante una entrevista con Noticias RCN, afirmó que su gobierno mantendría una política de paz, pero advirtió que no permitirá diálogos interminables sin resultados concretos.
Política de paz como deber constitucional
Cepeda defendió la necesidad de continuar buscando salidas negociadas al conflicto armado, señalando que los procesos de paz son una obligación constitucional. "Hay que hacer política de paz y yo la tendré", sostuvo el candidato, quien también indicó que revisará cuidadosamente lo ocurrido en los últimos años con los distintos procesos adelantados por el Estado colombiano.
En sus declaraciones, Cepeda enfatizó que "a la gente no la mata la paz", en respuesta a las críticas sobre la política de paz total y los diálogos con el ELN. Defendió las negociaciones como un deber constitucional y aseguró que los procesos deben tener "resultados concretos y eficaces".
Diálogos con el ELN: 30 años de historia
El candidato también se refirió a la prolongada historia de diálogos con el ELN, que ya suman tres décadas. "Con el ELN tenemos ya 30 años de diálogos... considero que ya es un momento necesario que esos diálogos terminen en acuerdos, no se trata de seguir otros cuatro años más en diálogos eternos", expresó.
Cepeda recordó que ha participado durante décadas en distintos escenarios relacionados con las conversaciones de paz con esa guerrilla y defendió que los futuros acercamientos deben ser "eficaces" y adelantar avances concretos para el país.
Implementación del Acuerdo de Paz de 2016
El candidato también dejó claro que, de ser elegido presidente, impulsará la implementación del acuerdo firmado en 2016 con las FARC. Buscará que los diálogos con grupos armados tengan resultados reales y no se prolonguen indefinidamente. "No se trata de seguir otros 4 años", recalcó.
Las declaraciones de Cepeda se dan en un momento de alta tensión en materia de seguridad y orden público, mientras el debate presidencial empieza a girar con fuerza alrededor de temas como la paz total, la violencia armada y el futuro de las negociaciones con grupos ilegales.



