Proceso de paz con CNEB entra en fase crítica tras muerte de negociador
La Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) ha declarado el proceso de paz en "estado crítico" luego del abatimiento de Alexander Rondón, alias Machaco, quien formaba parte de la mesa de diálogo. Este anuncio representa un nuevo obstáculo para la política de "paz total" del gobierno colombiano, que ya enfrentaba dificultades con otros grupos armados.
Versiones contradictorias sobre la muerte de alias Machaco
Según la disidencia de la Segunda Marquetalia, liderada por José Vicente Lesmes (alias Walter Mendoza) y Geovani Rojas (alias Araña), las Fuerzas Militares habrían sido responsables de la muerte de Machaco durante un operativo realizado la noche del 15 de marzo. Sin embargo, fuentes castrenses han desmentido categóricamente esta versión, asegurando que el Ejército no participó en dicho evento y que, por el contrario, se trataría de enfrentamientos entre grupos armados ilegales.
En un comunicado oficial, la CNEB expresó: "Ante este nuevo ataque a la mesa de paz por parte de fuerzas oscurantistas enquistadas y bajo un manto de impunidad; declaramos el proceso en estado crítico. Instamos a los países garantes a realizar las gestiones pertinentes para el cumplimiento de las plenas garantías en cuanto a la seguridad humana y territorial".
Avances previos en los diálogos
Esta crisis se produce justo después del séptimo ciclo de diálogos entre el gobierno y la CNEB, realizado entre el 11 y el 13 de marzo en el corregimiento de Llorente, Tumaco (Nariño). Durante esas negociaciones, encabezadas por el delegado gubernamental Armando Novoa, se habían alcanzado acuerdos significativos:
- Establecimiento de dos Zonas de Ubicación Temporal (ZUT)
- Una ZUT en la zona rural de Roberto Payán, Nariño
- Otra ZUT en el área rural del municipio de Valle del Guamuez, Putumayo
- Duración prevista de diez meses para ambas zonas
Contexto de la "paz total"
La declaración de "estado crítico" por parte de la CNEB se suma a las dificultades que ya enfrentaba el proceso de paz con el Clan del Golfo, particularmente en la implementación de sus propias Zonas de Ubicación Temporal. Esta situación pone en evidencia los múltiples desafíos que enfrenta la política de diálogo simultáneo con diversos grupos armados en Colombia.
La CNEB ha insistido en la necesidad de un "marco jurídico claro" para el proceso, argumentando que es el único que ha logrado sobrevivir ante numerosos ataques. Mientras tanto, el gobierno debe navegar entre las acusaciones de la guerrilla y las negativas militares, buscando mantener vivo un diálogo que parecía avanzar positivamente apenas días antes de este incidente.



