Operativo ambiental en Tunjuelito culmina con el sellamiento de dos curtiembres contaminantes
En una acción conjunta de control ambiental, autoridades distritales procedieron al sellamiento de dos establecimientos dedicados al curtido de pieles en el barrio San Benito de la localidad de Tunjuelito, al sur de Bogotá. La intervención se desarrolló tras detectarse graves incumplimientos a la normativa ambiental vigente durante un operativo de inspección realizado en las últimas horas.
Detalles del operativo y las sanciones impuestas
El procedimiento incluyó visitas a cuatro establecimientos especializados en el tratamiento de cuero, actividad que históricamente se concentra en esta zona de la capital. Según el balance oficial, dos de estos negocios presentaban irregularidades significativas en materia ambiental, lo que motivó medidas inmediatas por parte de las autoridades.
Como resultado de las verificaciones, se ordenó la suspensión inmediata de las actividades, se impusieron comparendos tipo 4 con multas que ascienden a 759.200 pesos colombianos, y se aplicó una medida correctiva de cierre temporal por tres días. Las inspecciones se enfocaron en posibles vertimientos ilegales, emisiones contaminantes y el cumplimiento de condiciones sanitarias y ambientales requeridas para este tipo de industria.
Participación de múltiples entidades distritales
El operativo fue ejecutado de manera coordinada por la Alcaldía Local de Tunjuelito, la Policía Nacional y diversas entidades distritales, incluyendo la Secretaría Distrital de Ambiente, la Secretaría Distrital de Salud, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá y la Personería de Bogotá. Esta acción se enmarca dentro de las medidas derivadas de la sentencia judicial que ordena la recuperación integral del río Bogotá.
Problemática histórica de contaminación por curtiembres
Durante décadas, las curtiembres han sido identificadas como una de las principales fuentes de contaminación hídrica en el sur de Bogotá y la Sabana de Cundinamarca. El proceso de transformación de pieles animales, principalmente bovinas, en cuero utiliza insumos químicos altamente tóxicos que frecuentemente terminan siendo vertidos en fuentes de agua de la ciudad y sus alrededores.
El barrio San Benito ha funcionado por años como uno de los centros más importantes de esta industria en la capital. Aunque genera empleo local, también está asociado a impactos ambientales significativos debido al uso de sustancias como el cromo en el procesamiento del cuero y la disposición inadecuada de residuos industriales en sistemas de alcantarillado.
Contexto amplio de contaminación del río Bogotá
La contaminación del río Bogotá responde a múltiples presiones ambientales acumuladas a lo largo de décadas. Según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, entre las principales causas se encuentran:
- Vertimientos industriales, incluyendo los asociados a curtiembres en municipios como Villapinzón
- Descargas de aguas residuales urbanas sin tratamiento adecuado
- Actividades de minería extractiva en la cuenca
- Disposición irregular de escombros y residuos domésticos
- Captaciones ilegales de agua y tala de bosques ribereños
A estas fuentes se suman los grandes puntos de descarga de la capital, particularmente los ríos Salitre, Fucha y Tunjuelo, que transportan contaminantes hasta el afluente principal. La cuenca del río Bogotá se extiende por 46 municipios además de la capital, y sus aguas son utilizadas por más de 12 millones de personas, lo que convierte su recuperación en uno de los mayores desafíos ambientales de la región central del país.
Este operativo representa un paso más en los esfuerzos por controlar las fuentes de contaminación que afectan el principal cuerpo de agua de la sabana bogotana, en cumplimiento de las órdenes judiciales que buscan su rehabilitación ambiental.



