Chile enfrenta crisis en evaluación ambiental con más del 70% de proyectos suspendidos
La situación del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) en Chile ha encendido todas las alarmas entre expertos y desarrolladores de proyectos. Según datos oficiales recopilados hasta el 6 de febrero, de los 396 proyectos que actualmente se encuentran en proceso de calificación ambiental, un preocupante 74% (293 iniciativas) están suspendidos, mientras que solo el 26% (103 proyectos) mantienen su tramitación activa.
Megaproyectos energéticos entre los más afectados
Entre las iniciativas que enfrentan suspensiones se destacan importantes proyectos de hidrógeno y amoníaco verde, incluyendo el emblemático H2 Magallanes de TotalEnergies, cuya evaluación permanecerá en pausa hasta diciembre próximo, aunque la empresa solicitó extender este plazo hasta marzo de 2027. Además, debido a la emergencia por incendios forestales en la región del Biobío, el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) suspendió hasta febrero el proyecto de tierras raras en Penco.
El SEA explica que estas suspensiones no constituyen una anomalía del sistema, sino que reflejan el funcionamiento normal de un procedimiento administrativo altamente reglado. Según la entidad, del total de proyectos cuyo plazo legal de tramitación está en pausa, solo el 28% corresponde a suspensiones otorgadas por el SEA en el marco de requerimientos técnicos propios del procedimiento.
Distribución de las causas de suspensión
- 69% se explica por extensiones solicitadas por los propios titulares de proyectos
- 28% corresponde a suspensiones otorgadas por el SEA por requerimientos técnicos
- 3% restante obedece a situaciones excepcionales como catástrofes naturales
Los desarrolladores generalmente solicitan estas extensiones para contar con tiempo adicional que les permita reunir antecedentes, complementar información o abordar observaciones técnicas asociadas a la complejidad de sus iniciativas.
Expertos advierten sobre problemas estructurales
Ignacio Urbina, socio a cargo del área ambiental en el Estudio Fermandois, es enfático al señalar que "la evidencia confirma que la regla general del SEIA es una permanente suspensión". Según su análisis, la discrecionalidad administrativa tanto del SEA como de otros organismos evaluadores ha sido el principal causante de este fenómeno, que ha alcanzado niveles preocupantes.
Urbina puntualiza que en la última década, los tiempos de aprobación de Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) y Estudios de Impacto Ambiental (EIA) aumentaron en 35% y 58% respectivamente. Este incremento se debe directamente a las suspensiones del procedimiento de evaluación, las que a su vez son causadas por requerimientos cada vez más complejos.
Brecha entre exigencias y capacidad operativa
Paulina Riquelme, socia del estudio jurídico EELAW, sostiene que las pausas no responden a una estrategia buscada por los proponentes, sino al resultado de exigencias técnicas que materialmente no pueden ser abordadas dentro de los plazos legales ordinarios. "Cuando el 74% de los proyectos en calificación se encuentran suspendidos, esto deja de ser un fenómeno normal del sistema y pasa a reflejar una presión estructural", alerta la experta.
Riquelme añade que la alta proporción de proyectos suspendidos evidencia una brecha creciente entre el aumento sostenido de las exigencias técnicas y la capacidad real del SEA para administrarlas de manera eficiente y focalizada. Según datos de Transparencia Activa, el SEA cuenta con aproximadamente 377 funcionarios, de los cuales solo 112 corresponden a evaluadores ambientales propiamente tales.
Clasificación y tiempos de evaluación
El exdirector ejecutivo del SEA, Ignacio Toro, comenta que se utiliza la palabra "suspendido" para dos situaciones diametralmente distintas. El primer tipo se da en la consulta indígena, mientras que el segundo corresponde al momento en que los desarrolladores de proyectos contestan las preguntas de la autoridad. "Sería bueno que se clasificaran con palabras distintas ya que requieren medidas de gestión completamente distintas", sugiere Toro.
En su reflexión final, el exdirector advierte: "Nos hemos acostumbrado a tardar más de dos años en decidir si las medidas ambientales propuestas por un titular son suficientes o no". Esta normalización de tiempos extensos de evaluación preocupa a todos los actores involucrados en el desarrollo de proyectos de inversión en Chile.
El SEA enfatiza que ha fortalecido una agenda orientada a anticipar y reducir la necesidad de suspensiones prolongadas, mediante la mejora continua de la gestión del sistema. La entidad realiza un monitoreo permanente de los tiempos de evaluación y períodos de detención, buscando optimizar los procesos sin comprometer la rigurosidad de las evaluaciones ambientales.



