Magistrado electoral niega acusaciones de soborno en proceso judicial contra expresidente Uribe
El magistrado del Consejo Nacional Electoral y excongresista, Álvaro Hernán Prada Artunduaga, compareció este jueves ante la Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia para responder en juicio oral por los delitos de soborno a testigos en calidad de cómplice y fraude procesal. El proceso se enmarca en la investigación sobre presuntas presiones ejercidas sobre el paramilitar Juan Guillermo Monsalve con el objetivo de favorecer al expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Acusaciones de la Fiscalía y la Corte
Según las autoridades judiciales, entre el 20 y el 24 de febrero de 2018, Prada habría contactado a Carlos Eduardo López Callejas, alias "Caliche", para que actuara como intermediario con el testigo Juan Guillermo Monsalve. La maniobra, según la acusación, buscaba conseguir una retractación de Monsalve sobre los nexos de los hermanos Uribe con grupos paramilitares, atribuyendo sus declaraciones previas a una supuesta manipulación del senador Iván Cepeda.
Durante su intervención, Prada negó rotundamente todos los cargos y presentó una versión alternativa de los hechos. Argumentó que no fue él quien buscó a los testigos, sino que fueron el ganadero Rodrigo Vidal y alias "Caliche" quienes lo contactaron primero. Según su testimonio, estos intermediarios le informaron sobre la existencia de un video donde Monsalve quería confesar la verdad, debido a incumplimientos en supuestas promesas de asilo y seguridad.
Versión del magistrado sobre los hechos
"A mí siempre me dijeron que Monsalve quería contar la verdad, porque le habían incumplido la promesa de sacarlo a Canadá y protegerlo", explicó Prada ante los magistrados de la Corte Suprema. El magistrado describió su actuación como una gestión legítima ante una posible prueba judicial que podría aportar elementos importantes al proceso.
Uno de los puntos más controvertidos del interrogatorio giró en torno a los supuestos ofrecimientos de beneficios jurídicos, específicamente el ingreso a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), a cambio del silencio o la retractación de Monsalve. Prada rechazó esta versión basándose en su trayectoria política y legislativa, destacando su oposición histórica a la JEP.
"Yo no creía en la JEP. Había escrito un libro explicando por qué la JEP estaba diseñada de una forma que no le convenía al país. Estaba tratando de derogar la JEP. Por supuesto que le dije que no había ninguna posibilidad", enfatizó el magistrado durante su declaración.
Contacto con el expresidente Uribe
Prada relató que, tras recibir la información sobre la posible retractación de Monsalve, contactó al expresidente Álvaro Uribe, quien manifestó su interés en que se conociera la verdad sobre el caso. El magistrado calificó esta acción como un deber ciudadano ante una situación que consideró relevante para la justicia.
"Cuando alguien le dice quiero hacer un aporte a la justicia, pues yo lo considero un deber ciudadano y por eso atendí esa circunstancia", añadió durante su testimonio.
Interrogatorio sobre interceptaciones telefónicas
La Sala de Primera Instancia cuestionó al procesado sobre el contenido de las interceptaciones telefónicas entre Monsalve y "Caliche", donde se discutían posibles beneficios a cambio de la retractación. Prada indicó que López Callejas manejaba un doble discurso, diciéndole una cosa a él y otra distinta al testigo que se encontraba en prisión.
"Yo veo un hombre con un problema de mentiras fabricadas", puntualizó el exrepresentante al referirse a las versiones presentadas por los intermediarios involucrados en el caso.
Contexto paralelo del proceso judicial
El juicio contra Álvaro Prada avanza de manera paralela a las decisiones judiciales sobre los hermanos Uribe. Mientras la Sala Penal debe resolver la situación de Santiago Uribe, condenado en segunda instancia por la conformación del grupo paramilitar 'Los 12 Apóstoles', también cursa el proceso contra el expresidente Álvaro Uribe.
El expresidente enfrentó una condena en primera instancia y una posterior absolución en segunda instancia dentro del proceso penal por supuesta manipulación de testigos, en un caso que mantiene dividida la opinión pública y que representa uno de los procesos judiciales más significativos de la historia reciente de Colombia.