Uribe responde con contundencia a la incursión política de Cepeda en el bastión uribista
La reciente visita del candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, a Medellín ha desatado una fuerte reacción por parte del expresidente Álvaro Uribe y su partido, el Centro Democrático. La capital antioqueña, considerada históricamente como fortín político del uribismo, fue escenario el pasado 12 de febrero de un masivo acto político organizado por Cepeda en el Parque Berrío, donde el aspirante presidencial cuestionó directamente a Uribe y su movimiento político.
Un enfrentamiento verbal que escala en el escenario electoral
Durante su intervención en Medellín, Cepeda no solo criticó al expresidente Uribe y al Centro Democrático, sino que también mencionó temas sensibles como los falsos positivos y el paramilitarismo. "A nuestros adversarios, a la extrema derecha y su jefe Álvaro Uribe Vélez, les decimos: Nos vemos en las urnas", declaró el candidato presidencial, quien actualmente lidera las encuestas de intención de voto.
Esta incursión del petrismo en territorio tradicionalmente uribista forma parte de una estrategia que viene intensificándose desde hace varios meses, con el objetivo claro de ganar apoyo electoral en Antioquia de cara a las elecciones de marzo y mayo. El departamento ha sido históricamente considerado como la "cuna del uribismo", donde la votación suele favorecer a las corrientes políticas de derecha.
La respuesta contundente del expresidente Uribe
La reacción de Álvaro Uribe no se hizo esperar. A través de un comunicado, el líder del Centro Democrático arremetió contra Cepeda con palabras duras y directas: "En Medellín le recordaremos a Cepeda que mientras él ha estado al servicio del terrorismo yo he estado al servicio de Antioquia y de Colombia". Uribe añadió con tono desafiante: "Cepeda, no venga a Antioquia a engañarnos, que aquí no nacimos abrutados ni el día de los inocentes".
El expresidente aseguró que el candidato del Pacto Histórico realizó declaraciones falsas durante su visita a Medellín, aunque no especificó cuáles exactamente. Esta confrontación verbal marca un nuevo capítulo en la larga historia de tensiones entre ambas figuras políticas, que se remonta al caso de los falsos testigos donde Cepeda fue declarado víctima y Uribe resultó absuelto en segunda instancia.
Estrategias políticas en juego
Frente a esta situación, el uribismo ha optado por una estrategia dual. Por un lado, ha intentado retomar el discurso del temor frente al llamado castrochavismo, aunque ha priorizado sus ataques directos contra Cepeda, vinculándolo constantemente con la extinta guerrilla de las FARC. Por otro lado, han culpado directamente al candidato presidencial de las fallas que, según ellos, ha tenido la política de paz total del actual gobierno.
Por su parte, Iván Cepeda mantiene su postura de confrontación con Uribe, aprovechando cada oportunidad para recordar los casos judiciales que los han enfrentado y defendiendo la necesidad de continuar con las reformas sociales que impulsa el Pacto Histórico. El candidato insiste en que Antioquia y Medellín deben abrirse a nuevas propuestas políticas más allá del tradicional dominio uribista.
El contexto electoral se tensa
Este intercambio de acusaciones ocurre en un momento crucial de la campaña electoral, cuando los diferentes actores políticos buscan consolidar sus bases y ganar terreno en regiones tradicionalmente adversas. La visita de Cepeda a Medellín representa un desafío directo al corazón del uribismo, mientras que la respuesta de Uribe busca reafirmar su influencia en la región.
Los analistas políticos coinciden en que este enfrentamiento verbal probablemente se intensificará en las próximas semanas, a medida que se acerquen las elecciones y ambos bandos busquen movilizar a sus simpatizantes. Lo que comenzó como una visita política rutinaria se ha convertido en un episodio significativo de la contienda electoral, evidenciando las profundas divisiones políticas que persisten en el país.