Enfrentamiento político por tragedias ferroviarias en el hemiciclo
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se vio obligado a defenderse ante el pleno del Congreso de los duros ataques que los líderes del Partido Popular y Vox le dirigieron durante su comparecencia por las tragedias de Adamuz y Gelida. En un tenso debate, Sánchez acusó a sus detractores de fomentar el miedo entre la ciudadanía mediante mutuos reproches basados en lo que calificó como mentiras y desinformación.
Defensa de los protocolos de seguridad
El mandatario argumentó con firmeza que la rotura de la vía donde ocurrió la "fatalidad" del accidente ferroviario de Córdoba, que cobró la vida de 46 personas, se produjo a pesar de haberse cumplido "todas las normas" en las inspecciones reglamentarias. Esta afirmación llevó a Sánchez a abrir la puerta a la posibilidad de elevar estos estándares de exigencia en el futuro, reconociendo que incluso con los protocolos vigentes pueden ocurrir fallos técnicos.
Por otro lado, el presidente acusó directamente a los líderes de la oposición, Alberto Núñez Feijóo del PP y Santiago Abascal de Vox, de difundir bulos para responsabilizarle personalmente de los siniestros. Sánchez denunció que estos dirigentes han hecho oídos sordos a reiterados avisos sobre el estado de las vías procedentes de múltiples fuentes, incluyendo maquinistas, pasajeros e incluso instituciones europeas.
Respuesta de la oposición
Feijóo no dudó en señalar a Sánchez como el "máximo responsable" de lo sucedido, destacando esta posición en un extenso debate donde además de recriminarle que "mienta", le acusó de jugar a la "ruleta rusa" con la seguridad de los pasajeros. El líder popular se mostró convencido de que la "negligencia" del Gobierno hará que termine en el "banquillo" de los acusados, afirmando que "fallaron en todo".
Para reforzar sus argumentos, Feijóo recurrió a gráficos con estadísticas sobre inversiones ferroviarias y presentó una carta de maquinistas que advertían sobre riesgos en la red de alta velocidad. Dado que Sánchez había avalado en su primer discurso la seguridad de la red y el esfuerzo inversor del Gobierno, el líder del PP se afanó en descalificar lo que calificó como una gestión de país "tercermundista".
Santiago Abascal fue aún más lejos al considerar el accidente de Adamuz un "crimen" por el que Sánchez debería ser juzgado. El líder de Vox argumentó que el Ejecutivo se ha "autoinculpado" del siniestro mediante las rebajas de velocidad implementadas posteriormente. Abascal dedicó la mayor parte de su intervención a atacar prácticamente todos los ámbitos de la gestión política de Sánchez, desde la lucha contra el cambio climático hasta la política exterior o la inmigración, acusando al presidente de estar "podrido de corrupción, de traición y de mentiras".
Posiciones de los socios gubernamentales
Los socios del Gobierno evitaron criticar directamente al presidente, aunque abordaron cuestiones no directamente relacionadas con la crisis ferroviaria ni con la agenda internacional que motivaba la comparecencia. Este enfoque convirtió la sesión en una especie de debate del estado de la nación en formato concentrado.
- Verónica Barbero de Sumar acompañó a Sánchez en sus ataques a Abascal y al PP por la gestión de la dana, el accidente de Angrois e incluso el Yak 42. Tras calificar a Feijóo como "buitre carroñero" por "usar" a las víctimas, aprovechó para pedir al presidente que salga del "inmovilismo" en sus políticas de vivienda.
- Gabriel Rufián de ERC arremetió contra Feijóo y Abascal en un tiempo en que "ser chungo está de moda", ironizó el parlamentario. Avaló la gestión de Puente frente a lo realizado por Carlos Mazón con la dana, aunque se quejó del trato "a patadas" que reciben los usuarios de Rodalies y pidió más inversión.
- Miriam Nogueras de Junts desacreditó completamente el trato que Sánchez presta a Cataluña y reclamó la transferencia de este servicio para acabar con el "caos" que sufren por "falta de inversión".
- Mertxe Aizpurúa de EH Bildu afirmó que la expansión de la alta velocidad ha "dilapidado" el modelo ferroviario, por lo que pidió replantearlo dando prioridad a los servicios de Cercanías. También abordó el escudo social y las medidas antidesahucios para pedir a Sánchez que actúe "con valentía y sin complejos" ante el problema de la vivienda.
- Maribel Vaquero del PNV emplazó al presidente a asumir "decisiones impopulares" como acabar con la política de bonos para fomentar inversiones.
- Ione Belarra de Podemos reprochó a Sánchez su falta de autocrítica y le emplazó a actuar ante la carestía de la vivienda mientras frena al "bloque" de PP y Vox.
Réplica final y momento de distensión
En su réplica final a los grupos, Sánchez volvió a acusar a Feijóo de generar "zozobra", "angustia" e "inseguridad" en los ciudadanos. Aseguró que su Gobierno gestiona mejor las crisis y alertó sobre los intentos de "contaminar el debate público con bulos, falsedades y mensajes de odio", vinculando a PP y Vox con estas prácticas.
El presidente garantizó que, en lugar de "sembrar miedo y desconfianza" como a su juicio hacen los partidos de la oposición, el Gobierno no mirará "hacia otro lado" y reforzará los "estándares" de seguridad ferroviaria. Reiteró que si la causa del accidente de Adamuz fue la rotura de la vía, hay que aceptar que puede haber un fallo incluso "cumpliendo con los protocolos vigentes".
En un debate marcado por la dureza y el trasfondo del recuerdo a las víctimas, el ambiente solo se distendió cuando el portavoz socialista Patxi López evocó, en su inglés de Portugalete, al cantante Bad Bunny y su frase 'The only thing more powerful than hate is love' (lo único más poderoso que el odio es el amor). López utilizó esta referencia para reprochar al PP que copie a la "ultraderecha" en su estrategia de sembrar miedo entre la población.



