Petro y Trump: paralelismos en el ejercicio del poder
El analista Armando Montenegro destaca notables semejanzas entre el presidente colombiano Gustavo Petro y el expresidente estadounidense Donald Trump. Ambos líderes exhiben características populistas con marcadas tendencias autoritarias, mostrando preferencia por gobernar mediante decretos que evaden la discusión y aprobación parlamentaria.
El enfrentamiento con la justicia
Los dos mandatarios han protestado airadamente cuando los jueces y cortes constitucionales tumban sus decisiones improvisadas que exceden las facultades establecidas en las respectivas constituciones. Esta resistencia judicial revela su molestia frente a la separación de poderes y los límites legales que restringen sus proyectos políticos.
Recientemente, la Corte Suprema de Estados Unidos, con una votación de seis a tres, anuló los aranceles que Trump estableció arbitrariamente durante su primer año de gobierno contra decenas de países. Entre estas medidas destacan aranceles absurdos como el impuesto a Brasil tras el encarcelamiento de Bolsonaro, o las amenazas a Canadá después de un discurso irritante de su primer ministro.
El mandatario estadounidense, enfurecido por la decisión judicial, insultó públicamente a la Corte y procedió a imponer inmediatamente un arancel generalizado del 15% a todos los socios comerciales de Estados Unidos, utilizando otra norma excepcional.
El caso colombiano
En Colombia, Petro ha seguido un camino similar. Ardido porque el Congreso no aprobó su reforma tributaria, en lugar de recortar gastos como era indispensable, decretó una emergencia económica para obtener billones de pesos y establecer impuestos dirigidos contra grupos malqueridos en la Casa de Nariño.
Afortunadamente, la Corte Constitucional ordenó la suspensión de esta medida mientras decide sobre su evidente inconstitucionalidad, destacando que la crisis fiscal colombiana no es un evento sobreviniente sino un desbarajuste madurado mes a mes durante este gobierno.
A pesar de este revés judicial, Petro decidió continuar gobernando mediante decretos impositivos, encontrando excusa en las inundaciones del norte de Colombia. Aunque esta tragedia ameritaba acciones de emergencia, el Gobierno no agotó primero los numerosos instrumentos ordinarios disponibles.
Opciones no consideradas:- Activación de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres
- Traslados presupuestales reduciendo gastos de funcionamiento excesivos
- Utilización de los cuantiosos fondos sin usar en el presupuesto de regalías
Al ignorar estos caminos razonables, Petro optó por usar sus facultades de emergencia para golpear nuevamente a sectores considerados nocivos, como con el Impuesto al Patrimonio sobre empresas petroleras, continuando su cruzada de hostigamiento que comenzó con su primera reforma tributaria.
Consecuencias y perspectivas
Los efectos devastadores de estas políticas ya se aprecian en el acelerado marchitamiento de Ecopetrol. Tanto Trump como Petro, mientras puedan y los dejen, seguirán aplicando este tipo de medidas hasta el fin de sus mandatos, demostrando patrones similares en su aproximación al poder y su relación con las instituciones democráticas.
Este análisis comparativo revela cómo ambos líderes, a pesar de sus diferencias contextuales, comparten estrategias políticas que priorizan la acción ejecutiva unilateral sobre los procesos democráticos institucionales, desafiando sistemáticamente los controles y equilibrios propios de los sistemas constitucionales.



