Murillo mantiene agenda diplomática paralela durante campaña electoral
El excanciller y candidato presidencial Luis Gilberto Murillo está desarrollando una inusual combinación de actividades de campaña electoral y diplomacia internacional, con un viaje a Venezuela que ha generado atención política. Invitado por una delegación religiosa liderada por el influyente pastor evangélico estadounidense Ramiro Peña, Murillo llegó a Caracas el miércoles por la noche con una agenda que incluye encuentros con la comunidad colombo-venezolana y acercamientos con altos funcionarios del gobierno venezolano.
Reunión pendiente con Delcy Rodríguez
Según fuentes cercanas al candidato, la reunión más esperada sería con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez, programada para este jueves. Esta cita adquiere especial relevancia considerando que hasta ahora no se ha concretado un encuentro de alto nivel entre el presidente colombiano Gustavo Petro y la funcionaria venezolana, limitándose a reuniones de nivel ministerial.
"No estoy en esa agenda como candidato, sino simplemente como un ciudadano global que quiere contribuir a que avancen estos procesos de reconstrucción y estabilización de los países de la región", declaró Murillo a Caracol Radio, intentando deslindar su actividad diplomática de su condición de aspirante presidencial.
Intereses comerciales y políticos
El viaje del excanciller tiene múltiples dimensiones:
- Diálogo político: La delegación religiosa busca conversaciones sobre la coyuntura política regional
- Oportunidades comerciales: Murillo pretende explorar posibilidades de inversión colombiana en Venezuela
- Condiciones de seguridad: Empresarios colombianos han expresado interés en invertir si existen garantías políticas y jurídicas
Previo a este viaje, Murillo y el grupo de pastores se reunieron en Medellín con empresarios colombianos, incluyendo representantes de la Cámara Colombiana de Construcción (Camacol), evidenciando el componente económico de esta iniciativa.
Antecedentes y controversias
Durante su etapa como canciller del gobierno Petro, Luis Gilberto Murillo nunca viajó personalmente a Venezuela, delegando esa responsabilidad en su entonces vicecanciller Jorge Rojas. Sin embargo, su gestión fue cuestionada por mantener una posición considerada débil frente al fraude electoral de Nicolás Maduro en 2024, aunque el gobierno colombiano no reconoció oficialmente su autoproclamación como presidente electo.
En entrevista con La Silla Vacía, el exministro reconoció que el Gobierno colombiano tenía conocimiento de irregularidades en el proceso electoral venezolano de 2024, pero defendió el manejo mesurado que se dio a la situación desde la Cancillería.
Agenda y retorno
Se espera que Murillo regrese a Colombia este viernes, mientras que los pastores que integran la delegación religiosa continuarán su agenda en Venezuela hasta el próximo lunes. Aunque ni el excanciller ni su equipo confirman la presencia de funcionarios de la Casa Blanca en la comitiva, el viaje mantiene un alto perfil político dada la compleja relación entre Colombia, Venezuela y Estados Unidos.
Esta iniciativa diplomática paralela ocurre en medio de una campaña presidencial donde Murillo es uno de los 14 candidatos que competirán en la primera vuelta electoral, recordando su anterior papel como facilitador en el acercamiento entre Gustavo Petro y Donald Trump durante su gestión como canciller.



