Junta directiva de Ecopetrol profundamente dividida tras imputación de Ricardo Roa
La junta directiva de Ecopetrol se encuentra en una situación de fractura interna sin precedentes, con los miembros divididos respecto al futuro del presidente Ricardo Roa Barragán. La próxima reunión del lunes 30 de marzo será la tercera sesión dedicada exclusivamente a este tema, tras la imputación formulada por la Fiscalía General de la Nación que ha generado creciente preocupación sobre los efectos legales y reputacionales para la compañía petrolera más importante del país.
La presión sindical y el cambio inesperado de bando
La reunión del martes 24 de marzo comenzó con la intervención de los directivos de la Unión Sindical Obrera (USO), liderados por Martín Ravelo, quienes ratificaron su posición firme: Ricardo Roa debe abandonar la presidencia de Ecopetrol. Los representantes sindicales fueron enfáticos al señalar que la empresa estatal "nunca había enfrentado una crisis tan grave" como la generada desde la llegada de Roa a la presidencia en abril de 2023.
Posteriormente, ocurrió un giro sorpresivo que nadie en la sala anticipaba: Juan Gonzalo Castaño, miembro nominado por el gobierno del presidente Gustavo Petro apenas en febrero de este año, presentó una "constancia muy fuerte" exigiendo la salida de Ricardo Roa. Este cambio de postura es particularmente significativo considerando que Castaño fue quien elaboró el informe para sustentar la venta del negocio de fracking de Ecopetrol en Estados Unidos.
El bloque opositor se consolida con cuatro votos
Con esta nueva adhesión, el bloque que solicita la renuncia de Roa suma ahora cuatro votos firmes: César Loza (representante de los trabajadores), Luis Felipe Henao (en nombre de los accionistas minoritarios), Ricardo Rodríguez Yee (representante de departamentos productores) y ahora Juan Gonzalo Castaño.
Frente a ellos, cinco miembros mantienen su respaldo a la continuidad del presidente: Ángela María Robledo (presidenta de la junta directiva), Tatiana Roa Avendaño, Alberto Merlano Alcocer, Hildebrando Vélez y Carolina Arias Hurtado.
"Hoy por hoy se ha avanzado demasiado porque dos personas que han llegado recientemente a la junta están diciendo que Roa debe salir", reveló una fuente cercana a las discusiones.
Constancias legales y riesgo de "doble materialidad"
Durante la sesión, varios directivos procedieron a generar constancias escritas explícitas en el acta de la reunión, registrando oficialmente su posición sobre la permanencia de Ricardo Roa. Este mecanismo busca deslindar responsabilidades futuras ante posibles demandas o afectaciones al patrimonio de la petrolera.
Las cuatro constancias presentadas coinciden en advertir que los riesgos para Ecopetrol se han actualizado significativamente. Bajo el concepto de "doble materialidad" establecido por la Ley 222 de 1995 y las normativas de la SEC (Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos), la compañía enfrenta un escenario donde se evalúa no la responsabilidad penal individual, sino una responsabilidad objetiva: ¿la permanencia de Roa genera un riesgo reputacional y financiero real para la empresa?
Un análisis interno realizado por la junta demostró que las matrices de riesgo se han incrementado sustancialmente, lo que llevó a los cuatro miembros opositores a solicitar conceptos jurídicos a firmas internacionales especializadas.
Un solo voto mantiene en vilo la presidencia de Roa
Al percatarse de que estaba a un solo voto de perder este pulso interno, la presidenta de la junta directiva, Ángela María Robledo, decidió aplazar la sesión para el próximo lunes 30 de marzo. Este movimiento estratégico busca ganar tiempo considerando que la Asamblea General de Accionistas de Ecopetrol se realizará este viernes 27 de marzo en Corferias, escenario donde la presión de los inversionistas será máxima.
Los informes jurídicos coinciden en que la situación ha cambiado radicalmente y que la crisis generada por la permanencia de Ricardo Roa pone en peligro la estabilidad de la empresa en los mercados estadounidenses. Esta preocupación ha encendido las alarmas entre los miembros de la junta, pues si una investigación posterior de la SEC demuestra omisión o inacción, quienes votaron a favor de mantener a Roa podrían responder no solo penalmente, sino también con su propio patrimonio ante la justicia de Estados Unidos.
La próxima reunión del lunes promete ser decisiva para el futuro de la petrolera estatal colombiana y su liderazgo ejecutivo, en un contexto donde las consideraciones legales internacionales se entrelazan con las dinámicas políticas nacionales.



