Exdirectora del Dapre revela episodios de maltrato en el gobierno de Petro
En una entrevista exclusiva con Noticias Caracol, Angie Rodríguez, quien fungió como directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) y mantuvo una cercanía significativa con el presidente Gustavo Petro, realizó fuertes declaraciones sobre su experiencia dentro del Gobierno. La exfuncionaria denunció una serie de irregularidades, presuntas interferencias en el ejercicio de sus funciones y lo que calificó como episodios claros de maltrato institucional durante su gestión.
Usurpación de funciones y pérdida de autoridad
Rodríguez explicó detalladamente que, aunque según el manual de funciones del Dapre ella poseía facultades formales para revisar y autorizar la publicación de hojas de vida de funcionarios públicos, en la práctica estas competencias le fueron arrebatadas de manera progresiva. La situación se hizo especialmente evidente en el caso específico de Juliana Guerrero, cuyo nombramiento terminó vinculado al escándalo de la Fundación Universitaria San José.
"En el manual de funciones yo tenía facultades sobre esos temas, pero la libertad no era tan completa", manifestó Rodríguez, quien añadió que comenzaron a tomarse decisiones importantes sin requerir su visto bueno ni su autorización expresa.
Según su relato, la situación se agudizó considerablemente entre los meses de diciembre y enero, cuando detectó que otras áreas del Gobierno estaban autorizando publicaciones y nombramientos sin pasar por el filtro establecido de su dirección. "A mí me empezaron a llegar correos a la oficina de talento humano donde decían qué se publicaba y qué no, y yo dije: '¿a qué horas me usurparon las funciones?'", señaló con evidente frustración.
Alertas directas al presidente y validaciones cuestionables
La exdirectora del Dapre reveló que, ante las irregularidades detectadas, elevó alertas formales directamente al presidente Gustavo Petro, aunque prefirió no detallar la respuesta específica que recibió del mandatario. Rodríguez indicó que había identificado múltiples situaciones que no le generaban confianza institucional, particularmente en relación con los procesos acelerados de validación de ciertos perfiles dentro de la estructura gubernamental.
Uno de los episodios más graves que denunció públicamente ocurrió cuando, a pesar de seguir siendo oficialmente la directora del Dapre, se le impidió físicamente el ingreso a la Casa de Nariño. Rodríguez explicó que, aunque ya había presentado su carta de renuncia formal, esta no había sido aceptada oficialmente, por lo que mantenía plenamente su investidura y responsabilidades como directora.
"Voy a Casa de Nariño, legalmente soy la directora en ese momento, y me impiden entrar. Que yo qué iba a hacer, que con quién tenía agenda", relató con indignación. "Me tocó llamar a todo el mundo y decir: '¿qué es esta falta de respeto?'", agregó, calificando el trato recibido como "infame" y completamente inaceptable dentro de una institución del Estado.
Defensa de sus convicciones políticas
Finalmente, Rodríguez aclaró que sus denuncias no constituyen un ataque al proyecto político del gobierno actual. "No vengan a decir que yo estoy destruyendo el proyecto político. Soy una mujer revolucionaria con ideas progresistas y convicciones políticas claras", afirmó con contundencia.
La exfuncionaria concluyó reflexionando sobre su propia resistencia durante el proceso: "Yo decía: 'cómo aguanté tanto', no sé cómo aguanté tantas cosas que me hicieron al interior", expresando tanto sorpresa como decepción por las experiencias vividas durante su gestión al frente del Departamento Administrativo de la Presidencia.



