Estratos en Colombia: ¿Desaparecerán realmente antes del fin del gobierno Petro?
El debate sobre el futuro de los estratos socioeconómicos en Colombia ha tomado nueva fuerza ante los plazos establecidos para la implementación del Registro Universal de Ingresos (RUI), un instrumento creado en el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 que busca transformar radicalmente cómo el Estado identifica a los beneficiarios de ayudas sociales.
Cambio en la focalización, no eliminación automática
Aunque en el discurso público se habla frecuentemente de la desaparición de los estratos, es crucial aclarar que lo que realmente está en marcha es una modificación profunda en la focalización del gasto social, no la eliminación inmediata de este sistema de clasificación que ha regido por décadas en el país.
El artículo 70 de la Ley 2294 de 2023 estableció el RUI como un sistema de información para la política social, administrado por el Departamento Nacional de Planeación. Su propósito fundamental es que las transferencias, subsidios y ayudas del Estado se asignen con base en ingresos reales o estimados de los hogares, abandonando gradualmente los criterios indirectos como las características de la vivienda o el entorno urbano.
Un sistema fragmentado que busca unificación
Actualmente, Colombia enfrenta una dispersión preocupante en sus instrumentos de focalización del gasto social. Mientras el Sisbén se utiliza principalmente para programas de superación de la pobreza, los estratos socioeconómicos determinan la asignación de subsidios a servicios públicos domiciliarios, y diversas entidades emplean combinaciones de ambos sistemas o incluso criterios propios.
Según Camacol, esta fragmentación ha derivado en "un gasto público social poco eficiente y, en algunos casos, regresivo", donde los recursos no siempre llegan a quienes más los necesitan. El RUI pretende resolver este problema al convertirse en el único instrumento de focalización del gasto público social, integrando información autorreportada por los hogares con registros administrativos tributarios y de seguridad social.
Implementación gradual en tres fases
El proceso de implementación del RUI no ha sido inmediato ni abrupto. El Gobierno diseñó un cronograma estructurado en tres fases claramente definidas:
- Fase de alistamiento (2023-2024): Integración de fuentes de información en el Registro Social de Hogares.
- Fase de estimación y ordenamiento (2024-2025): Desarrollo de pilotos metodológicos y de uso para validar el sistema.
- Fase de transición (2025-mediados 2026): Implementación gradual del RUI mientras coexiste con sistemas actuales.
Durante este período de transición, los sistemas actuales continuarán funcionando, ya que el enfoque del RUI reconoce que los estratos y el Sisbén no desaparecen de un día para otro, sino que pierden protagonismo progresivamente como criterios centrales de focalización social.
Redefiniendo la lógica de la política social
El cambio fundamental que propone el Plan de Desarrollo no es la eliminación por decreto de la estratificación, sino un giro conceptual que traslada el foco desde la condición de la vivienda hacia el ingreso efectivo del hogar. Este rediseño adopta un modelo híbrido donde:
- Para una parte de la población, los ingresos se observan directamente a través de registros administrativos.
- Para otra parte, se estiman con base en información socioeconómica recolectada en encuestas como el Sisbén y datos del Dane.
Esta combinación busca superar las limitaciones de cobertura y actualización que históricamente han afectado a los sistemas tradicionales de focalización en Colombia.
Contexto económico: informalidad en aumento
El debate sobre los estratos se desarrolla en un contexto económico complejo, donde la informalidad laboral cerró 2025 en un preocupante 55,7%, confirmando un estancamiento estructural en el mercado laboral colombiano. Esta realidad subraya la urgencia de mecanismos más precisos para identificar a quienes realmente requieren apoyo estatal.
Así, más que la desaparición física de los estratos, lo que está en curso es una transformación profunda en su función dentro del ecosistema de política social. El verdadero debate no es si los estratos dejarán de existir, sino si dejarán de ser el eje central alrededor del cual gira la asignación de ayudas sociales en Colombia hacia 2026.



