Corte Suprema define destino de congresista Karen Manrique en vísperas electorales
En la recta final de la campaña para las elecciones al Congreso, a apenas cinco días de los comicios, una decisión judicial podría alterar radicalmente el panorama político de las curules de paz. La Corte Suprema de Justicia tiene previsto estudiar este miércoles si ordena la captura de los cinco congresistas investigados en el entramado de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), entre los que se encuentra Karen Manrique, quien aspira a la reelección por la curul de paz de Arauca.
Una candidatura y una circunscripción en riesgo
Si el alto tribunal decide imponer una medida de aseguramiento en su contra, no solo se vería comprometida su candidatura, sino también la representación de esa importante circunscripción en el Congreso de la República. Manrique fue elegida en 2022 como representante a la Cámara por las curules de paz, los 16 escaños establecidos en el Acuerdo de Paz de 2016 con el objetivo de dar voz en el Legislativo a las víctimas del conflicto armado.
La congresista aparece vinculada al escándalo en el que la Fiscalía General investiga la presunta desviación de recursos públicos mediante contratos inflados y la obtención de apoyos políticos en el Congreso. Según las declaraciones de Olmedo López, exdirector de la UNGRD, Manrique habría actuado como "emisaria" del Gobierno en la Cámara para pactar contratos por más de 92.000 millones de pesos a cambio de respaldos legislativos.
Acusaciones específicas y negativas
Además, Sneyder Pinilla, exsubdirector de la entidad, señaló que un contrato superior a 32.000 millones de pesos en Saravena (Arauca) habría sido direccionado para favorecer intereses ligados al entorno de la congresista, específicamente a su esposo. Manrique ha negado categóricamente cualquier participación irregular en el caso y, de hecho, decidió volver a presentarse por esa curul de paz en estas elecciones, que serán las últimas en las que estas circunscripciones transitorias especiales de paz estarán vigentes.
En este contexto, la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia está próxima a decidir si llama a juicio y ordena medida de aseguramiento —que podría incluir la captura— contra Manrique y los otros cuatro congresistas investigados: Liliana Bitar, Julián Peinado, Juan Pablo Gallo y Wadith Manzur, este último también candidato en los actuales comicios.
Escenarios constitucionales y electorales
¿Qué ocurriría si la Corte autoriza la captura de Karen Manrique? Según Diego Alejandro Rubiano, director del Observatorio Electoral de la Misión de Observación Electoral (MOE), el escenario más probable sería la aplicación de la figura de la silla vacía, que impide reemplazar a un congresista cuando pierde su investidura o es privado de la libertad por ciertos delitos graves.
Esto significaría que, desde el momento de la decisión hasta el 20 de junio cuando finaliza el actual periodo congresional, la curul quedaría desocupada y ella no podría volver a esa corporación. Rubiano explica que si la Corte dicta una medida de aseguramiento privativa de la libertad, primero debe quedar ejecutoriada la decisión mediante notificación formal y materialización de la captura.
"A partir de ese momento se activa el régimen constitucional de responsabilidad política, previsto en el artículo 107 de la Constitución y normas concordantes, que regula la figura de la silla vacía", detalla el experto. Ahora, si Manrique resultara elegida nuevamente, el nuevo Congreso —que inicia el 20 de julio— tendría que pronunciarse nuevamente para el siguiente periodo constitucional y decidir si continúa aplicándose esa silla vacía.
Complejidades del proceso electoral
El nombre de la candidata ya aparece impreso en el tarjetón electoral y no puede retirarse automáticamente porque el material ya está listo para la votación. Según el análisis de la MOE, existen dos vías posibles frente a esta situación:
- Renuncia voluntaria: Si Manrique renuncia a su candidatura, sus votos se contabilizarían como votos nulos en el escrutinio, dependiendo luego del resultado final de la circunscripción.
- Revocatoria de inscripción: El Consejo Nacional Electoral podría revocar su inscripción, pero no puede hacerlo de oficio; requiere una solicitud formal, por ejemplo de un ciudadano que radique la revocatoria.
El principal problema es el factor tiempo. "Si la captura se ordena mañana, mañana mismo alguien debería radicar la revocatoria ante el CNE y que este ojalá la falle antes del domingo, o en todo caso antes de que finalice el escrutinio para evitar mayores complicaciones", advierte Rubiano.
Consecuencias para Arauca y las víctimas
Si ninguna de estas dos vías prospera y la captura se concreta, el escenario más probable —según la MOE— es que la curul de paz se pierda para el próximo periodo constitucional. De ocurrir esto, Arauca quedaría sin representación directa en el Congreso, un departamento históricamente azotado por el conflicto armado donde persiste una fuerte presencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las disidencias de las FARC.
Esta situación pondría en riesgo el propósito fundamental de las curules de paz: garantizar la representación política de las víctimas del conflicto en los territorios más afectados por la violencia. La decisión de la Corte Suprema, por tanto, no solo afecta el destino político de una congresista, sino que tiene implicaciones profundas para la implementación del Acuerdo de Paz y la representación democrática en regiones vulnerables.
