Iván Cepeda reafirma acusaciones contra Uribe en polémica visita a Medellín
El candidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro, regresó este sábado a Medellín en medio de una intensa controversia política generada por sus señalamientos sobre presuntos vínculos entre sectores del poder en Antioquia y estructuras ilegales. Desde el parque San Antonio, acompañado por su fórmula vicepresidencial Aida Quilcué, el senador insistió en las afirmaciones que semanas atrás desataron una fuerte reacción en distintos sectores de la sociedad antioqueña.
Sin retractaciones ni arrepentimientos
Ante sus seguidores, Cepeda fue enfático y declaró: "Hoy no vengo a retractarme, ni a arrepentirme, ni a rectificar lo que dije aquí en Medellín en ese gran acto del pasado 12 de febrero. Por el contrario, vengo a reafirmarlo, a decirlo con más contundencia, ampliarlo y detallarlo". Las declaraciones originales, realizadas en febrero, incluyeron críticas al papel histórico de Antioquia en fenómenos como la parapolítica y el narcotráfico, así como señalamientos directos contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Estas afirmaciones provocaron respuestas inmediatas del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, del gobernador Andrés Julián Rendón y de sectores empresariales, quienes rechazaron lo que consideraron una estigmatización del departamento. Gutiérrez sostuvo que ese tipo de discursos desconocen a las víctimas de la violencia en la región y defendió el desarrollo del territorio.
Acusaciones específicas contra los Uribe
Durante su intervención, el candidato amplió sus señalamientos y afirmó: "El comienzo de la carrera política en Antioquia de Álvaro Uribe Vélez en las décadas de 1980 y 1990 se hizo de la mano de los clanes familiares del cartel de Medellín. Él y su hermano Santiago fueron amigos, socios comerciales y colaboradores de clanes como los Ochoa, los Gallina Henao, los Villegas Uribe y los Cifuentes Villa, quienes eran de las entrañas de las estructuras de Pablo Escobar y los paramilitares".
Además, agregó con firmeza: "Si queremos hablar de quién es persona no grata aquí en Antioquia, deberíamos comenzar esa lista por el caudillo de la extrema derecha, Álvaro Uribe, y su hermano Santiago". El dirigente político subrayó que sus críticas no están dirigidas contra la ciudadanía antioqueña, expresando: "Admiro y respeto al pueblo antioqueño. Ha sido un pueblo resistente, resiliente, laborioso y creativo, que también ha sido víctima de sectores que hicieron del enriquecimiento criminal su forma de acumulación de poder".
Respuesta a las críticas y contexto electoral
Por su parte, Cepeda respondió a las críticas señalando que sus palabras han sido malinterpretadas de forma deliberada y aseguró: "Lo que realmente preocupa al alcalde Gutiérrez y al gobernador Rendón es el despertar democrático de la ciudadanía". El regreso del candidato a la capital antioqueña coincide con un momento favorable en las mediciones de intención de voto.
Según una encuesta de Guarumo y Ecoanalítica para El Tiempo, realizada entre el 19 y el 25 de marzo con 3.736 personas en 69 municipios, el candidato alcanza el 37,5% de apoyo en primera vuelta. En ese escenario, supera a Abelardo de la Espriella, quien registra 20,2%, y a Paloma Valencia, con 19,9%. En posibles segundas vueltas, Cepeda vencería a De la Espriella y a Sergio Fajardo, aunque frente a Valencia se configuraría un empate técnico dentro del margen de error del 2,2%.
Mensaje final de reconciliación y confianza electoral
Al cierre de su intervención, el candidato planteó un mensaje enfocado en la reconciliación y el panorama electoral: "Nuestra exigencia de verdad no es para alimentar las divisiones de la sociedad. Nuestro propósito es algo superior: queremos construir donde la verdad histórica y política sea la base de la reconciliación nacional y de una auténtica democracia". Concluyó con optimismo: "Venimos a decirle al país con la convicción que nace del respaldo popular que este próximo 31 de mayo vamos a ganar en primera vuelta".
La visita de Cepeda a Medellín marca un capítulo más en la intensa contienda política que precede a las elecciones presidenciales, donde las acusaciones sobre vínculos con estructuras ilegales continúan generando polarización y debate en la opinión pública colombiana.



