Periodistas bajo fuego: el desafío de investigar el poder en Colombia
Marzo de 2026 marca un punto crítico para el periodismo colombiano. Los profesionales que han cubierto exhaustivamente el Gobierno de Gustavo Petro durante cuatro años enfrentan una realidad alarmante: sus investigaciones sobre corrupción y excesos gubernamentales han encontrado cero tolerancia por parte de la administración actual.
Una trayectoria de investigaciones incómodas
Durante la última década, periodistas independientes han documentado sistemáticamente los escándalos que han rodeado a funcionarios del círculo cercano presidencial. La rigurosidad periodística ha sido la constante, sin importar la filiación política de los gobiernos investigados.
Entre los casos más destacados se encuentran:
- Las investigaciones sobre Laura Sarabia y su entorno cercano
- Los cuestionamientos al ministro Armando Benedetti
- Las irregularidades en RTVC bajo la dirección de Hollman Morris
- Los problemas en la Unidad Nacional de Protección (UNP) con Augusto Rodríguez
- Las controversias en el Departamento Administrativo de la Presidencia (DAPRE)
- Las investigaciones sobre la Dirección Nacional de Inteligencia
- Los cuestionamientos a Findeter y Fiduprevisora
El caso del congresista Wadith Manzur, actualmente detenido por su vinculación al escándalo de la UNGRD y sus chats sobre créditos internacionales del Ministerio de Hacienda, representa solo la punta del iceberg de una problemática sistémica.
Ataques sistemáticos contra la prensa
La respuesta gubernamental a estas investigaciones ha sido agresiva y preocupante. El propio director de la UNP ha realizado señalamientos públicos contra periodistas, atacando el ejercicio fundamental de la profesión: conocer, comprender, corroborar y contar.
Varios funcionarios han replicado esta actitud, llegando incluso a poner en riesgo la seguridad de los periodistas. Estas acciones representan un ataque directo a la institución histórica y fundacional de la democracia liberal que es el periodismo independiente.
El desafío para los candidatos presidenciales
En este contexto electoral crucial, los principales aspirantes a la Presidencia de Colombia deben fijar una posición clara sobre temas fundamentales:
- Respeto a los periodistas: ¿Tendrán gobiernos que respeten preguntas incómodas y cuestionamientos legítimos?
- Tolerancia a las críticas: ¿Serán capaces de aceptar el escrutinio público sin recurrir a represalias?
- Protección a periodistas: ¿Garantizarán la seguridad de quienes ejercen el periodismo de investigación?
- Acceso a la información: ¿Permitirán el acceso ecuánime a la información, incluso para críticos de su gestión?
- Independencia periodística: ¿Respetarán la autonomía de los medios de comunicación?
Estas preguntas son especialmente relevantes para candidatos como Iván Cepeda, Sergio Fajardo, Claudia López, Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella, quienes tienen altas probabilidades de llegar a la Casa de Nariño.
La resistencia histórica del periodismo colombiano
Los periodistas en Colombia han enfrentado durante décadas amenazas de múltiples frentes: narcotraficantes, paramilitares, grupos guerrilleros, fuerzas militares y poderosos intereses económicos. La promesa de valor del periodismo sigue siendo la misma: rigurosidad e independencia.
Los intentos de ridiculizar por errores menores, el recurrir a argumentos ad hominem para deslegitimar, o el uso de la etiqueta de "fake news" para evadir responsabilidades, son herramientas de una soberbia que solo puede enfrentarse con más periodismo y más rigor.
Como institución democrática fundamental, el periodismo no está pintado en la pared. Su supervivencia y fortalecimiento dependen del compromiso que los próximos gobernantes demuestren con los principios básicos de la libertad de expresión y el acceso a la información pública.



