Candidatos presidenciales reaccionan ante ruptura institucional
Los principales aspirantes a la presidencia de Colombia han manifestado su postura frente a la decisión del presidente Gustavo Petro de romper relaciones con el Banco de la República, luego de que la junta directiva de la entidad decidiera incrementar las tasas de interés en 100 puntos básicos. Este movimiento ha generado un intenso debate político en plena campaña electoral.
Defensa de la autonomía institucional
Sergio Fajardo, excandidato presidencial, aseguró que el Banco de la República cuenta con independencia y autonomía constitucional para tomar sus decisiones monetarias. "El presidente y el Gobierno deben respetar la separación de poderes", afirmó Fajardo, criticando la actitud del ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien abandonó la sesión del Banrep tras confirmarse el aumento de tasas.
Por su parte, Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático, respondió a los señalamientos del mandatario sobre una supuesta mayoría uribista en la junta directiva. "Los datos indican que la junta directiva del Banco de la República ha dado un muy buen manejo a la política monetaria durante los últimos 30 años", sostuvo Valencia, destacando el control de la inflación y la generación de confianza económica.
Acusaciones de populismo autoritario
Claudia López, otra figura política de peso, calificó la actitud del presidente Petro como "populismo autoritario y megalomanía antidemocrática". En sus declaraciones, López cuestionó: "Si así se comportan en plena elección, ¿qué tal si se reeligieran? ¿Para eso quieren una Constituyente?", haciendo referencia a las amenazas del gobierno de convocar una asamblea constituyente.
La exalcaldesa de Bogotá enfatizó que, aunque pueden existir diferencias de visión y postura, se debe mantener el respeto a las relaciones institucionales entre el gobierno y el Banco de la República.
Contexto de la controversia
El conflicto se desató cuando el presidente Petro afirmó sin presentar pruebas que en la junta del Banrep existe una mayoría uribista que busca "detener el triunfo electoral del progresismo". En declaraciones en su cuenta de X, el mandatario señaló: "Espera arruinar nuestra buena economía para que perdamos elecciones", vinculando la decisión del banco central con intereses políticos.
Esta situación ha colocado al Banco de la República en el centro del debate electoral, con candidatos de diferentes sectores políticos coincidiendo en la defensa de su autonomía frente a lo que consideran una injerencia indebida del ejecutivo.
Las reacciones muestran un frente común en la defensa de las instituciones económicas, mientras el gobierno insiste en que el organismo le hace oposición sistemática a sus iniciativas económicas. Este episodio marca un nuevo capítulo en las tensiones entre el poder ejecutivo y las entidades técnicas del Estado colombiano.



