Denuncia política sacude el entorno del gobierno Petro
Daniel Briceño, representante a la Cámara electo por el Centro Democrático, ha lanzado una grave acusación contra el Centro de Pensamiento Vida, señalándolo como una "reunión de contratistas" del gobierno del presidente Gustavo Petro que "se disfrazan de académicos" para justificar ataques a la institucionalidad colombiana.
Los vínculos con el Ministerio de Educación
La denuncia se centra particularmente en Simón Gómez Azza, director del centro, quien según Briceño es contratista del despacho del ministro de Educación, Daniel Rojas. El congresista electo publicó documentos que evidencian contratos de Gómez con esa cartera ministerial por más de 345 millones de pesos, cuestionando así la independencia académica del centro.
"El Centro de 'pensamiento' Vida no es más que una reunión de contratistas del gobierno Petro que se disfrazan de académicos para justificar los ataques de Petro a la institucionalidad", afirmó Briceño, quien tiene reconocimiento nacional por sus investigaciones sobre contratación pública.
Análisis controversial sobre el Banco de la República
La denuncia surgió a raíz de un análisis publicado por el centro, firmado por Tomás Molina -miembro de su consejo asesor-, donde se cuestionaba la relación del Gobierno con el Banco de la República. En dicho documento se planteaba la necesidad de "democratizar los mecanismos de decisión del Banco de la República y de otras instancias del poder público", cuestionando lo que denominan la dicotomía tecnocracia-populismo.
Briceño destacó que este análisis coincidía con momentos de tensión entre el gobierno Petro y entidades autónomas, recordando que la actual administración ya había roto relaciones con las comisiones económicas del Congreso cuando estas negaron la reforma tributaria.
Más conexiones gubernamentales
La investigación del representante electo revela que otro miembro de la junta directiva de Vida trabaja directamente en el despacho del ministro Rojas, lo que según Briceño evidencia vínculos orgánicos entre el centro de pensamiento y la estructura gubernamental.
El exconcejal de Bogotá, conocido por su rigurosidad en temas de contratación estatal, insiste en que estas conexiones comprometen la objetividad del centro y lo convierten en un instrumento para justificar políticas del gobierno actual.
Esta denuncia se suma a una serie de cuestionamientos que Briceño ha realizado sobre la administración Petro, manteniéndose como una voz crítica desde la oposición que promete seguir investigando los nexos entre centros de pensamiento y la contratación pública durante este gobierno.



