Gustavo Bolívar arremete contra Roy Barreras y Daniel Quintero por consulta del Frente por la Vida
Bolívar critica a Barreras y Quintero por consulta interpartidista

Gustavo Bolívar intensifica sus críticas contra exaliados del progresismo

La unidad del progresismo colombiano enfrenta una de sus mayores pruebas de fuego en vísperas de la primera cita electoral. Gustavo Bolívar, exsenador y exdirector del Departamento de Prosperidad Social, ha elevado notablemente el tono de sus críticas contra dos figuras que antes fueron pilares estratégicos del gobierno del presidente Gustavo Petro: Roy Barreras y Daniel Quintero.

El detonante: la consulta interpartidista del 8 de marzo

El descontento de Bolívar estalló públicamente tras confirmarse la participación de ambos líderes en la consulta interpartidista del Frente por la Vida, programada para el próximo 8 de marzo. A través de sus redes sociales, el exfuncionario calificó estos movimientos como estrategias de conveniencia personal que erosionan al progresismo justo cuando más necesita cohesión.

"El camaleón de la selva cambia de color para sobrevivir y no convoca ruedas de prensa para explicar por qué cambia de color. El camaleón político cambia de color por interés", escribió Bolívar en su cuenta de X, sugiriendo que los cambios de postura de sus copartidarios responden exclusivamente a ambiciones electorales más que a convicciones genuinas.

Críticas en el momento más delicado

Para Bolívar, el ejercicio de la autocrítica es válido y necesario en cualquier democracia, pero cuestionó profundamente que estas voces disidentes hayan emergido con fuerza justo antes de una votación crucial. En su análisis, cuando el cambio de discurso está íntimamente ligado a aspiraciones particulares, el concepto mismo de evolución política queda severamente comprometido.

"La coherencia no debería depender de la dirección hacia la que sopla el viento porque terminas convertido en veleta. En política no todo cambio es deslealtad, pero cuando el giro coincide con ambiciones personales deja de ser evolución y empieza a parecer traición", explicó con contundencia el exdirector del DPS.

Los argumentos de Barreras y Quintero

La molestia de Bolívar encuentra su fundamento en declaraciones recientes de los dos precandidatos, quienes han señalado fallas estructurales en el actual mandato presidencial. Roy Barreras, expresidente del Senado y exembajador en el Reino Unido, ha dirigido sus reparos hacia la implementación de la política de Paz Total, señalando lo que él considera un "exceso de ingenuidad" por parte del Ejecutivo.

Según Barreras, los diálogos y el cese al fuego permitieron el fortalecimiento de organizaciones criminales. "Cualquier proceso de diálogo, lo digo con toda claridad, que permita la paz en los territorios y el sometimiento a la justicia y al Estado de derecho, requiere un Estado fuerte. Si es débil, los delincuentes toman ventaja en la negociación, que es lo que ha pasado en estos años", sostuvo el exsenador en entrevista con la Revista Semana.

Por su parte, el exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, también ha marcado una línea de diferenciación clara. En una entrevista en Blu Radio, Quintero describió la gestión actual como deficiente en términos operativos y de ejecución.

"Creo que es un presidente de una visión tremenda, que ha tenido un Gobierno muy flojo, que no ha estado a la altura. Ha tenido malos cálculos en los tiempos para impulsar los cambios y ministros que no estuvieron a la altura", afirmó Quintero. El exmandatario local enfatizó que su propuesta representa un camino independiente, asegurando que el país no requiere una reelección del mismo modelo, sino un cambio real y profundo.

Escenario electoral tras exclusión de Cepeda

La controversia se ha intensificado notablemente tras la exclusión de Iván Cepeda de la contienda por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE), dejando a Barreras y Quintero como protagonistas indiscutibles en el tarjetón del Frente por la Vida.

Mientras el Gobierno de Gustavo Petro entra en su recta final, con menos de 180 días de mandato por delante, la fractura entre sus defensores más leales y quienes buscan sucederlo bajo nuevas banderas parece profundizarse cada día más. Este escenario deja a la militancia progresista ante un panorama de incertidumbre creciente de cara a las próximas elecciones, donde la unidad podría ser el factor determinante entre el éxito y el fracaso.

La consulta interpartidista del 8 de marzo se perfila así no solo como una contienda electoral, sino como un test de lealtades y un punto de inflexión para el futuro del progresismo colombiano, que deberá decidir entre mantener la cohesión alrededor del proyecto petrista o fragmentarse en múltiples corrientes con visiones divergentes sobre el camino a seguir.