La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales, Asocapitales, solicitó la convocatoria inmediata de una mesa técnica de concertación para revisar el nuevo esquema del Regiotram del Norte, luego de que Bogotá quedara excluida del modelo de cofinanciación establecido en el reciente documento CONPES 4190.
Detalles del CONPES 4190 y la exclusión de Bogotá
El pasado martes se publicó el CONPES 4190, mediante el cual el Gobierno Nacional redefinió la estructura financiera y administrativa de este megaproyecto de movilidad regional. Según el documento, la Nación cubrirá el 81,6 % del costo total, equivalente a 14,16 billones de pesos, financiados a través de vigencias futuras entre 2027 y 2039. El valor global del proyecto asciende a 17,36 billones de pesos a precios de 2024, y el porcentaje restante será asumido por la Gobernación de Cundinamarca. En este escenario, Bogotá queda formalmente por fuera, después de haber condicionado previamente un aporte de 2 billones de pesos a la resolución de inquietudes técnicas sobre el trazado y su integración con el sistema de transporte urbano.
Posición de Asocapitales
Asocapitales cuestionó esta exclusión e insistió en que Bogotá no puede ser considerada un actor secundario, dado su papel como principal nodo urbano, económico y poblacional de la región. Para el gremio, cualquier proyecto férreo que impacte la capital debe contar con su participación técnica e institucional. A través de un comunicado, la asociación señaló: “Desde Asocapitales consideramos que los grandes proyectos de movilidad regional requieren coordinación, concertación y respeto por las competencias territoriales. Bogotá no es un actor accesorio en este proyecto: es el principal nodo urbano, económico, poblacional y funcional de la Región Capital. Cualquier decisión sobre una infraestructura férrea que ingresa, opera o impacta el territorio de la ciudad debe contar con la participación técnica e institucional del Distrito”.
Propuesta de diálogo y advertencias
La propuesta de la asociación es conformar un espacio de diálogo en el que participen el Gobierno Nacional, el Departamento Nacional de Planeación, el Ministerio de Transporte, la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Bogotá. El objetivo sería revisar las condiciones actuales del proyecto, atender las observaciones técnicas del Distrito y garantizar la seguridad jurídica de la iniciativa. El gremio también advirtió que la exclusión de la capital no resuelve aspectos críticos como el uso del suelo, el manejo del espacio público y la integración operativa con sistemas como TransMilenio, el SITP y el Metro. Ignorar estos factores, señaló, podría elevar los riesgos de ejecución y derivar en conflictos institucionales que afecten la legitimidad del proyecto.
Llamado a la cooperación regional
Finalmente, Asocapitales insistió en que, aunque el Regiotram del Norte es clave para la movilidad sostenible y la competitividad regional, su éxito depende de una articulación técnica efectiva y de una gobernanza compartida. De lo contrario, concluye, una obra pensada para beneficiar a millones de ciudadanos podría terminar convertida en un nuevo foco de controversia institucional. “La movilidad regional no puede entenderse como una competencia entre niveles de gobierno. Es una responsabilidad conjunta del Estado. Bogotá y Cundinamarca conforman una región funcional inseparable, y sus proyectos estratégicos deben construirse desde la cooperación, no desde la exclusión”, puntualizaron.



