Exconsejero presidencial advierte riesgo democrático por abuso de decretos de emergencia
Alerta sobre abuso de decretos de emergencia en Colombia

Exconsejero presidencial alerta sobre riesgo democrático por abuso de decretos de emergencia

Marco Antonio Velilla Moreno, exconsejero presidencial y exmagistrado del Consejo de Estado, ha emitido una grave advertencia sobre lo que considera una situación de riesgo institucional para Colombia debido al uso reiterado de decretos de emergencia por parte del Gobierno Nacional.

"Nuestra democracia está en riesgo"

En una carta fechada el 17 de febrero, Velilla sostiene que "nuestra democracia está en riesgo" y cuestiona que se recurra a mecanismos excepcionales para adoptar decisiones que, en su criterio, deberían tramitarse normalmente en el Congreso de la República.

El exmagistrado afirma que "el Gobierno abusa de los decretos de emergencia para gobernar sin el Congreso" y alerta sobre la peligrosa posibilidad de que "la excepción se convierta en la regla", lo que debilita fundamentalmente la separación de poderes y el Estado de derecho colombiano.

Cuando el atajo del decreto reemplaza la deliberación

En su pronunciamiento, Velilla argumenta que "cuando un Gobierno prefiere el atajo del decreto a la deliberación del Congreso, la democracia se enferma". Añade que utilizar "problemas estructurales como excusa para medidas excepcionales" convierte la Constitución en "letra muerta".

El exconsejero presidencial hace un llamado urgente a "juristas, políticos, gremios y a la sociedad en general" para defender la Constitución como "mapa de ruta" de la institucionalidad, enfatizando que la separación de poderes no es un asunto partidista sino "la garantía de nuestra libertad".

Críticas específicas al decreto sobre salario mínimo vital

Uno de los puntos centrales del análisis de Velilla se refiere específicamente al Decreto 1469 de 2025, relacionado con el concepto de "salario mínimo vital". Según el exmagistrado, se trata de un acto administrativo que "subordina los criterios taxativos y vinculantes de la Ley 278 de 1996 a un concepto metajurídico (el 'salario vital') para justificar una decisión que la aritmética legal no autoriza".

En su juicio, esta situación configuraría una "falsa motivación", un vicio que "no solo afecta la validez del acto, sino que socava la confianza en la racionalidad y la sumisión del poder ejecutivo a la ley".

La paradoja judicial en la suspensión del decreto

Velilla también expresa "perplejidad" frente a la decisión del Consejo de Estado que suspendió provisionalmente el decreto, señalando que "nos encontramos ante una paradoja judicial de consecuencias sistémicas".

El exmagistrado cuestiona que la medida cautelar tenga "efectos diferidos" y permita que el decreto continúe produciendo efectos jurídicos, mientras se declaran irreversibles los derechos y pagos causados durante su vigencia. En su interpretación, "la suspensión provisional ha servido para consolidar los efectos del acto que pretendía neutralizar".

Llamado final a la defensa institucional

Velilla concluye con un llamado contundente a que "todos, sin importar rango", se sometan a "las reglas claras" para defender la institucionalidad y la separación de poderes. Insiste en que exigir que se gobierne "con la ley y no a pesar de ella" constituye, en sus palabras, "el primer deber de un ciudadano".

La advertencia del exconsejero presidencial llega en un momento de intenso debate sobre los límites del poder ejecutivo y la preservación de los controles democráticos en Colombia, poniendo sobre la mesa cuestiones fundamentales sobre el equilibrio constitucional y el respeto a los procedimientos legislativos establecidos.